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WASHINGTON CONFIGURA EN AMÉRICA LATINA OTRO EJE DEL MAL |
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Poco antes de que el secretario de Defensa, Ronald Rumsfeld iniciara su gira por Argentina, Brasil y Guatemala, a finales del pasado mes de marzo, enunció públicamente la Estrategia Nacional de Defensa (END) estadounidense e hizo sonar, al mismo tiempo, las alarmas sobre el creciente peligro que, a su juicio, representan algunos gobiernos latinoamericanos como el de Hugo Chávez de Venezuela y Fidel Castro de Cuba. Para el Pentágono todo lo que signifique izquierda en Latinoamérica es una amenaza para la región, por eso en el análisis de Rumsfeld, otro riesgo latente para el hemisferio es el ex presidente de Nicaragua, Daniel Ortega (1984-1990), quien presentó su candidatura para las elecciones de ese país en 2006. Washington teme que Ortega, del Frente Sandinista de Liberación Nacional, vuelva al poder y controle los más de 1.000 misiles tierra-aire rusos que adquirió el gobierno nicaragüense en los últimos meses. Por eso es que la Casa Blanca anticipándose, anunció la suspensión de la ayuda militar anual a Nicaragua, por 2,3 millones de dólares, hasta tanto ese país no destruya unos mil misiles que datan de los años 80, cuando Nicaragua fue gobernada por los sandinistas. Las declaraciones de Rumsfeld coinciden con un artículo que publicó Otto Reich, ex secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental, sobre los dos terribles de América Latina, en referencia a Chávez y su par cubano Fidel Castro en la revista derechista National Review. |
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| La portada tenía una foto de los dos jefes
de Estado conversando, y debajo la frase: El eje del mal... versión
del hemisferio occidental.
Si se combinan el mal genio, la experiencia en lucha política y la desesperación económica de Castro con el ilimitado dinero y la temeridad de Chávez, la paz en la región estará en peligro, escribió Reich, quien mantiene una gran influencia en Washington e incluso sobre su sucesor, el más diplomático Roger Noriega. El emergente eje de subversión formado por Cuba y Venezuela debe ser enfrentado antes de que socave la democracia en Colombia, Nicaragua y Bolivia u otro país vecino vulnerable, señaló, en la misma línea un editorial reciente del diario The Wall Street Journal. Por su parte, Rogelio Pardo Maurer, experto del Departamento de Defensa estadounidense en asuntos latinoamericanos sostuvo que necesitamos una estrategia para contener a Chávez. Pardo Maurer, un político de línea dura cercano a las posturas de Reich y Noriega, dijo a The Financial Times que Chávez se mete con países de tejido social débil y, en algunos casos, promueve la subversión. Pero lo que más le preocupa al gobierno de Bush es la tendencia a la izquierda en toda América Latina. Hay una alianza izquierdista y populista en la mayor parte de América del Sur. Esta es una realidad que los políticos de Estados Unidos deben enfrentar, y nuestro mayor desafío es neutralizar el eje Cuba-Venezuela, señaló Reich. Estados Unidos importa 1,5 millones de barriles de 159 litros de petróleo al día de Venezuela, o sea, 60 por ciento de las exportaciones totales del país sudamericano. Chávez, que amenazó con interrumpir el suministro si Washington intentaba sacarlo del poder, ahora busca otros consumidores. En los últimos meses ha firmado contratos con Francia, India y China, con lo cual Chávez busca blindarse. Algunos analistas norteamericanos sostienen que una campaña contra el gobierno de Chávez será contraproducente. Parece que estas personas tienen la necesidad compulsiva de ver la realidad latinoamericana a través de lentes maniqueos. Tienen que identificar fuerzas del mal contra las que luchar, y simplifican en dualismos de bueno y malo las complejidades de la región, dijo Geoffrey Thale, de la no gubernamental Oficina de Washington sobre América Latina. Hemos tratado a Castro como una encarnación del demonio, y nos convertimos en el hazmerreír en toda la región sin hacer nada para efectivamente impulsar la democracia y el respeto a los derechos humanos en Cuba, añadió. Si encaramos a Chávez de la misma manera, tendremos los mismos resultados, alertó. ESTRATEGIA DE DEFENSA Si bien es claro que Washington ha configurado otro eje del mal en Latinoamérica y continuará hostigando al gobierno de Hugo Chávez en Venezuela, su Estrategia Nacional de Defensa no tiene como objeto de potencial escenario de guerra a Latinoamérica. |
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![]() Hugo Chávez |
Sin embargo el documento de la END comienza con una aseveración escueta y categórica: E.U. es una nación en guerra, con lo cual el gobierno de Bush busca justificar una defensa activa. La estrategia de defensa estadounidense considera cuatro tipos de desafíos: el tradicional de naturaleza estatal, el irregular derivado del auge de ideologías extremistas y la ausencia de gobiernos efectivos que intentan erosionar la influencia, la paciencia y el poder de Washington, la catastrófica proveniente de fuerzas hostiles (estados o actores no estatales) con capacidad de poseer armas de destrucción masiva y la disruptiva que surge del uso de biotecnologías y operaciones de ciberespacio, entre otras, con propósitos militares. En cuanto al control militar del mundo por parte de Estados Unidos, Washington reitera la importancia de expandir la presencia de tropas y soportes logísticos alrededor del globo con el objeto de tener, concurrentemente, más cubrimiento espacial y mayor flexibilidad operativa. El gobierno estadounidense continuará reforzando los tres tipos de plataformas militares con que cuenta en diversos sitios geoestratégicos del planeta: las bases de operación principales (main operating bases), los sitios de operación ofensiva (forward operating sites) y las localizaciones de seguridad cooperativa (cooperative security locations). |
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A diciembre de 2004, Estados Unidos tenía 400
mil soldados desplegados en todo el mundo y en lo que respecta a América
Latina, sus destacamentos militares hacen presencia efectiva en cuatro
localizaciones de seguridad cooperativa: Manta en Ecuador, Reina Beatrix
en Aruba, Hato Rey en Curazao y Comalapa en El Salvador.
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