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A PROPÓSITO DE LA ÚLTIMA CRISIS POLÍTICA ECUATORIANA LECCIONES Y CONSECUENCIAS DE LA CAÍDA DE LUCIO GUTIÉRREZ |
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La actual crisis política ecuatoriana constituye otro capítulo más de su convulsionado proceso histórico, por cuanto que el común denominador de esta pequeña nación de doce millones de habitantes ha sido el de vivir en permanente turbulencia social y en continua disputa partidista. Sus más importantes líderes o han terminado asesinados como Gabriel García Moreno o Eloy Alfaro; o defenestrados como Carlos Julio Arosemena, José María Velasco Ibarra (de los cinco periodos presidenciales para los que fue elegido, sólo pudo culminar uno), Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y ahora Lucio Gutiérrez. La primera lección que se debe sacar de la caída de Gutiérrez,
es que la traición en política tiene un alto costo y el
defenestrado mandatario empezó a cavar su propia tumba en el
momento en que traicionó a los sectores sociales y a las fuerzas
más progresistas del país que lo llevaron al Palacio de
Carondelet, al haber cambiado sustancialmente su discurso de tinte nacionalista
por aceptar los dictados de Washington, convirtiéndose de esta
manera, en ficha funcional tanto del Comando Sur como de su colega colombiano
Álvaro Uribe Vélez, para comprometer al Ecuador en el
Plan Colombia. Ello produjo la ruptura con el movimiento indígena,
determinante para la victoria electoral, que no tuvo más alternativa
que pasar a la oposición. |
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Gutiérrez creyó que con el respaldo decidido de la Embajada de los Estados Unidos y del alto mando militar, más la recomposición de la alianza de fuerzas políticas en el Congreso era suficiente para lograr gobernabilidad, pero no contó con que las contradicciones políticas y sociales internas cada día iban creciendo hasta generar un ambiente explosivo, cuya detonación se produjo el 20 de abril. No contó el ex mandatario con la gran capacidad de protesta del pueblo ecuatoriano que, en últimas, fue el que generó su huida del Palacio de Carondelet. BUCARAM Y NOBOA: LOS GRANDES PERDEDORES De esta crisis no solamente el gran derrotado es Gutiérrez, sino también la clase política ecuatoriana, cuyos partidos han sido inferiores al reto de plantear un proyecto de país coherente, así como esos dos díscolos y ambiciosos seudo dirigentes tropicales, Abdalá Bucaram y el bananero Álvaro Noboa que deben estar sintiendo una terrible frustración al ver desaparecidas sus esperanzas de adueñarse del poder. |
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![]() Alvaro Novoa |
A Bucaram y a su Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE), el tiro les salió por la culata al haber creído que la circunstancial alianza en el Congreso con el Partido de Renovación Institucional Acción Nacional (PRIAN) de Noboa y el partido de Gutiérrez, Sociedad Patriótica, le iba a permitir al tristemente célebre ex mandatario regresar al Ecuador de su exilio dorado en Panamá, con toda tranquilidad, luego de que la Corte Suprema de Justicia de facto que impusieron estas tres fuerzas políticas, el 8 de diciembre de 2004, archivara así no más los procesos penales que por corrupción se venían tramitando en su contra. La ciudadanía ecuatoriana tenía que reaccionar ante semejante abuso de poder e impunidad, una vez que llegara Bucaram a Guayaquil a despotricar de todo el mundo y a tratar de co-gobernar con Lucio Gutiérrez. Y qué decir del pintoresco magnate propietario de bananera Noboa y de su partido de bolsillo que pensó que la alianza con Gutiérrez y el PRE sería suficiente garantía de victoria para postularse por tercera vez consecutiva como candidato presidencial. Ahora habrá que esperar con qué discurso sale y cuál es la nueva estrategia que le estarán preparando sus asesores. |
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EL RETO DE PALACIO En cuanto al desafío político de Alfredo Palacio González, el nuevo mandatario ecuatoriano, sobra decir que es de gran magnitud, porque debe comenzar por devolverle gobernabilidad al país, reestructurar con el Congreso la función judicial y el poder electoral, así como definir una nueva posición respecto del TLC y el Plan Colombia. Para definir si Ecuador aprueba el TLC con Estados Unidos, el nuevo gobierno ha anunciado que convocará a una consulta popular, al tiempo que se prevé que haya un replanteamiento respecto de la participación de las Fuerzas Armadas ecuatorianas en el Plan Colombia, con lo cual el más damnificado será el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. Palacio tiene en sus manos la responsabilidad de refundar el sistema político ecuatoriano que hizo agua, pues sus partidos solo responden a intereses personales y de grupo y por ello han perdido legitimidad. En la medida en que el mandatario asuma con independencia su relación con el tan cuestionado Congreso Nacional y determine una posición clara y contundente frente a temas candentes como el TLC y el Plan Colombia que son de sumo interés para Washington, logrará el suficiente respaldo popular que le garantice cierta gobernabilidad en lo que resta del periodo presidencial. De lo contrario, el Ecuador continuará viviendo en una democracia aparente, en donde sigan primando la componenda politiquera, la corrupción, la falta de seriedad de los procesos políticos y las estructuras clientelares. |
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