| ADVIERTE DIRIGENTE ECUATORIANO FRANCISCO HUERTA MONTALVO “SI AMÉRICA LATINA SE CURA DEL CIPAYISMO TENDRÁ FUTURO” Tiene en su haber una amplia experiencia pública y ha sido protagonista de varios sucesos de la política ecuatoriana. Ex alcalde de Guayaquil, candidato presidencial, columnista de prensa, dos veces Ministro de Estado y actualmente presidente de CONESUP, el Consejo Nacional de Educación Superior, FRANCISCO HUERTA MONTALVO, un médico que prefiere auscultar los síntomas de su país y de Latinoamérica, tiene muy claro su diagnóstico y por eso no duda en dictaminar formulas para remediar sus dolamas. En diálogo con CRONICÓN, Huerta Montalvo, con su singular estilo hizo un análisis de la coyuntura política tanto de su país como de Latinoamérica. |
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- Usted en los últimos años jugó un papel protagónico en la transición de la crisis democrática en el Ecuador en enero de 2000, habida cuenta que fue Ministro de Gobierno cuando el entonces vicepresidente Gustavo Noboa asume la Presidencia de la República en reemplazo de Jamil Mahuad. En su condición de protagonista y testigo de excepción de este último tramo histórico ecuatoriano, ¿cómo observa el desarrollo político del Ecuador a partir de la crisis del 21 de enero de 2000? - Le agradezco los conceptos en cuanto a mi papel trascendente, como casi siempre la visión externa es más benigna que la interna, mucha gente me criticó por durar tres meses en la condición de Ministro de Gobierno, pero efectivamente creo que cumplimos un rol para garantizar la transición. Hasta ahí califico: garantizar la transición. Respecto de su pregunta debo decir que hay una involución en el desarrollo político ecuatoriano de esa fecha para acá. Absoluta involución. El país está políticamente degradado y es lamentable, lo cual se puede evidenciar ante el hecho de que no hay voz de los partidos. Están pasando cosas trascendentes, hemos tenido una gran denuncia, no probada, pero denuncia al fin y al cabo de hundimiento de barcos ecuatorianos que transportaban migrantes ilegales, por parte de corbetas norteamericanas. El tema va y viene y hasta ahí llega y no se define nada, pero más allá del escándalo que produce la prensa y uno que otro diputado inquieto versus las respuestas oficiales, que lo que dicen formalmente los partidos. No se pronuncian. |
![]() FRANCISCO HUERTA MONTALVO |
| En este momento estamos negociando un tratado de libre comercio con los Estados Unidos y dicho sin ánimo peyorativo pero en forma clara como me gusta hablar, no dicen nada los partidos cuando el proceso está siendo dirigido por una buena amiga que puede ser magnífica organizadora de concursos de reinas de belleza pero no creo que está apta para manejar una negociación como la del TLC. Por el estilo no quisiera hacer un inventario de lo triste, pero la degradación es evidente. Tan degradados estamos, tan detenido está el desarrollo político que la mayor parte de candidatos a alcaldías y prefecturas van a la reelección, es decir no han emergido figuras nuevas distintas a la tradición. - ¿Pero esa involución política que usted anota no será un fenómeno que está afrontando toda América Latina? - Sí, efectivamente, esa involución es continental, vivimos como lo más avanzado de las ideas del siglo XIX y no hemos planteado nada distinto de eso para el siglo XXI. - Si bien la degradación política es continental, en países como Ecuador y Perú el fenómeno es más preocupante. Alejandro Toledo y Lucio Gutiérrez son los mandatarios más desprestigiados de América Latina. En el caso ecuatoriano, ¿a qué atribuye usted el desprestigio de Gutiérrez, al cambio sustancial de su discurso, talvez? - Hay un desagrado que linda con la traición entre la oferta de campaña y la realización, pero más allá de las popularidades es un fenómeno que se extiende a lo largo y ancho del continente porque apenas si tienen un relativo éxito los populismos lúcidos tipo Kirchner en Argentina pero doctrina política tal vez lo más llamativo es Chile con Lagos porque dentro de un esquema que ha logrado mediar la posición socialista tradicional con el pragmatismo económico que heredaron de la dictadura se ha logrado avanzar, lo que no se ve ni siquiera en Lula una definición y Frei Betto tiene que hacer unos grandes equilibrios para defender en el Foro Social de las Américas qué es esta suerte de paradoja donde los marxistas que tomaron para sí lo económico y estatizaron la posibilidad de imaginar, están siendo sobrepasados por los capitalistas que, en cambio, dejan la imaginación al libre mercado permitiendo la televisión que nos deje soñar en Hollywood, como decía el mismo Frei Betto. Pero adicionalmente a estos diagnósticos somos una posibilidad sin futuro porque no tenemos ideología definida, entonces don Simón Rodríguez es el que juega de nuevo: “o inventamos o erramos”. Aquí me surge en la memoria la anécdota de unos comunistas de una ciudad del interior del Ecuador, Ambato, que cuando tuvieron la noticia de que se murió Stalin y dejaron de recibir un periodiquito que les mandaba el partido, dijeron: ahora tenemos que comenzar a pensar. Bueno, América Latina tiene que comenzar a pensar, por eso lo que ocurre en Colombia con el alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón me resulta ultra llamativo porque va más allá de los pensamientos tradicionales incluidos los pensamientos tradicionales marxistas. - ¿Cuál es su percepción del Plan Colombia? ¿Si ha afectado negativamente la frontera colombo-ecuatoriana o simplemente ha sido satanizado? - Yo creo que hay algo de ambas cosas, pero en el fondo es más una especulación sobre lo que no se conoce. Es el miedo a lo desconocido, entonces comienza el mito. El gran mito del Plan Colombia es que al ejercer presión sobre fuerzas insurgentes por parte del Ejército de ese país, ellas se van a ver obligadas a entrar en la zona ecuatoriana. Hay algo de esa infiltración, en la provincia de Esmeraldas tenemos sicariato y el origen es colombiano, aquí hay secuestro express y también en algunos medios el origen se atribuye a Colombia, ahí viene la satanización. Todo lo malo que nos pasa tiene acento colombiano y con eso estamos generando una tensión absurda. Pero para mí lo más absurdo del Plan Colombia es que con el enfermismo de ciertos sectores se diga que no nos compete. El problema es que no quieren entender que cuando se está quemando la casa del vecino si yo no actúo, se puede quemar la mía. En ese sentido considero que Ecuador se debe involucrar activamente para coadyuvar en la búsqueda de la paz en Colombia. El problema de ese conflicto también es nuestro problema porque la interrelación entre ambos países es profunda: muchos de los atentados que ocurren en Colombia se hacen con dinamita ecuatoriana, mucho del atún que se consume en el norte va para alguna fuente que no son las bocas de los ecuatorianos, y mucha de la gasolina. Incluso cuando fue Ministro de Gobierno, muchas de las balas que me enseñaron en Cali eran ecuatorianas, entonces ¿porque decimos que no nos compete el Plan Colombia?, si también varios uniformes que usan la guerrilla y las autodefensas son hechos en el Ecuador. - Hablemos un poco de la dolarización de la economía ecuatoriana. ¿Ha sido negativo o positivo este proceso? - Depende de para quién como casi siempre. ¿Fue positivo el crecimiento agrícola generado por el TLC en México? Sí, porque se exportaron tantos millones pero ahora se importan tantos más para poder comer y la concentración que produjo el desarrollo agrícola a partir de ese tratado comercial produjo en México unas circunstancias muy duras en la pérdida de empleos, entonces en el caso ecuatoriano hay que preguntarse ¿para quién es positiva la dolarización? Para los que tenían deudas en sucres y poseían dólares, por supuesto, porque pasamos de una divisa de 2500 a una de 25 mil, con lo cual licuaron sus deudas. Pero para los que ganaban en sucres y pasaron a ganar la misma cantidad en dólares con cuarenta dólares mensuales se mueren de hambre, ahora andamos por cien. - El diagnóstico que usted hace de Ecuador llevaría a concluir que este país está “atrapado sin salida”. ¿Ve usted algún horizonte? - Creo que todos estamos sin salida, porque qué Presidente
ha respondido en América Latina. Miremos que le está pasando
al presidente Toledo en Perú. Claro, podríamos decir
que en Colombia el presidente Uribe sí está en posibilidades
de reelección y por eso la está buscando, pero vamos
a ver qué ocurre a la hora de la hora de las elecciones y cuanta
gente comienza ha evidenciar descontento. Cuando yo visito Bogotá y
me pregunto por qué hay tantos soldados en la calle, me responden
que ese es un indicativo de la “Seguridad Democrática”,
entonces siempre va a haber críticas porque el tema de la gobernabilidad
se volvió complicado desde que las expectativas y las necesidades
son mayores que las posibilidades. Por lo tanto, yo considero que el
análisis más que responder a las expectativas de coyuntura
es si el futuro de América Latina tiene una orientación
visible, clara, si hay posibilidades para la esperanza o nos está matando
la incertidumbre y en la incertidumbre no nos va a quedar más
que la creatividad. Pero ya yo no creo en la creatividad de pedacito
por pedacito, yo no veo sino como salida continental lo que podamos
hacer trascendente hacia el futuro. Infortunadamente nosotros vivimos
congelados en las mismas estructuras políticas, pese a los cambios
que se están dando en el resto del mundo, con un fenómeno
positivo para el Ecuador que entiendo que también se da en alguna
medida en Colombia y es el hecho de que están emergiendo liderazgos
en los gobiernos locales como una posibilidad de salida, pero un país
no puede ser la suma de sus municipios, se requieren las grandes políticas
globales ¿y estamos en capacidad en América Latina de
definir nuestra políticas globales o ya nos vienen dictadas? - Pero si todo nos lo impone Washington, ¿cuál es la salida para este continente? - La salida es que las políticas foráneas no son impuestas
sino en la medida en que toleremos su imposición. Es decir que
hay que curarnos del cipayismo y América Latina tendrá futuro.
Uno de los populismos lúcidos como el del gobierno de Kirchner
rompió con el Fondo Monetario Internacional y tuvieron que cederle
los créditos a la Argentina. Si bien no han solucionado esa
crisis pero en qué situación estarían si se hubieran
sometido a las políticas del Fondo Monetario, entonces un nuevo
orden es imperativo porque de lo contrario estaríamos en la
sin salida. Frente a estas circunstancias no hay más que volver
a ‘ciudadanizar’ porque lo que tenemos es habitantes con
cédula y no ciudadanos dada la crisis y sin ciudadanía
no hay democracia y sin democracia no hay posibilidad de soberanía
y sin soberanía no hay chance de salida propia. |
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