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DESCERTIFICACIÓN Y AMENAZAS |
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POR ANTONIO PEREDO LEIGUE Las tendencias dictatoriales no van a cambiar porque Barack Obama haya sustituido a George W. Bush y anunciado un nuevo trato en sus relaciones con nuestra América. Una vez más, arrogándose atribuciones que nadie le otorgó, el gobierno de Washington "descertifica" a Bolivia en la política contra el narcotráfico; es decir, no le otorga su visto bueno, aduciendo la expulsión de la Drug Enforcement Administration (DEA). Agregando más leña al fuego, un señor anunció, por un canal de televisión local, que su organización había establecido que los cultivos de coca en Bolivia se estimaban en 54 mil hectáreas. Dijo algo más: para el consumo tradicional, y entrecomilló esta palabra, se requería 7 mil hectáreas de cultivo. Ni el nombre y cargo que ocupa esta persona ni el nombre de la institución que representa, aparecieron en ningún momento en la entrevista televisada. |
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Pero el tema es la certificación o el retiro de ésta.
El más grande consumidor de drogas (cocaína, opio, morfina,
'crack', anfetaminas y un largo etcétera) se da el rango de fiscal
y envía agentes de la DEA a otros países, mientras las
mafias que operan en Estados Unidos hacen negocios multimillonarios
con las drogas. Es más: ese organismo, hace más de 20
años y en un escándalo que se ventiló en tribunales
norteamericanos, fue acusado de controlar la elaboración de cocaína
en la más grande fábrica que había entonces en
Bolivia, venderla en Estados Unidos y entregar las ganancias al Cnel.
Oliver North, jefe de seguridad de la Casa Blanca para la compra de
armas que la CIA entregaba a la llamada 'contra' de Nicaragua y los
grupos subversivos iraníes. El caso "Irán-contras"
fue absolutamente documentado, pero los acusados quedaron en libertad
y North aclamado como héroe por haber hecho ese trabajo sucio.
Claro que igual reacción motivó la oficial del ejército
norteamericano que administró la prisión Abu Ghraib, en
Irak, donde se cometieron abusos humillantes y torturas impactantes
contra los presos iraquíes. ALAI, 18 de septiembre de 2009. |
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