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FIDEL CASTRO DESTACA REFLEXIONES DE ATILIO BORÓN SOBRE CRISIS DEL CAPITALISMO |
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Atilio, firme y leal amigo, había participado el jueves 6 en
el programa de la Mesa Redonda de la Televisión Cubana, junto
a otras eminencias internacionales que asistieron a la Conferencia sobre
Globalización y Desarrollo. |
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Había decidido escribir una reflexión sobre las ideas contenidas en su documento. Utilizaré en la síntesis sus propias palabras: " Nos hallamos ante una crisis general capitalista, la primera de una magnitud comparable a la que estallara en1929 y a la llamada 'Larga Depresión' de 1873-1896. Una crisis integral, civilizacional, multidimensional, cuya duración, profundidad y alcances geográficos seguramente habrán de ser de mayor envergadura que las que le precedieron. "Se trata de una crisis que trasciende con creces lo financiero o bancario y afecta a la economía real en todos sus departamentos. Afecta a la economía global y que va mucho más allá de las fronteras estadounidenses. "Sus causas estructurales: es una crisis de superproducción y a la vez de subconsumo. No por casualidad estalló en EEUU, porque este país hace más de treinta años que vive artificialmente del ahorro externo, del crédito externo, y estas dos cosas no son infinitas: las empresas se endeudaron por encima de sus posibilidades; el Estado se endeudó también por encima de sus posibilidades para hacer frente no a una sino a dos guerras no sólo sin aumentar los impuestos sino que reduciéndolos, los ciudadanos son sistemáticamente impulsados, por vía de la publicidad comercial, a endeudarse para sostener un consumismo desorbitado, irracional y despilfarrador. "Pero a estas causas estructurales hay que agregar otras: la acelerada financiarización de la economía, la irresistible tendencia hacia la incursión en operaciones especulativas cada vez más arriesgadas. Descubierta la 'fuente de juvencia' del capital gracias a la cual el dinero genera más dinero prescindiendo de la valorización que le aporta la explotación de la fuerza de trabajo y, teniendo en cuenta que enormes masas de capital ficticio se pueden lograr en cuestión de días, o semanas a lo máximo, la adicción del capital lo lleva a dejar de lado cualquier cálculo o cualquier escrúpulo. "Otras circunstancias favorecieron el estallido de la crisis. Las políticas neoliberales de desregulación y liberalización hicieron posible que los actores más poderosos que pululan en los mercados impusieran la ley de la selva. "Una enorme destrucción de capitales a escala mundial, caracterizándolo como una 'destrucción creadora'. En Wall Street esta 'destrucción creadora' hizo que la desvalorización de las empresas que cotizan en esa bolsa llega casi al 50 %; una empresa que antes cotizaba en bolsa un capital de 100 millones, ¡ahora tiene 50millones! Caída de la producción, de los precios, de los salarios, del poder de compra. 'El sistema financiero en su totalidad está a punto de estallar. Ya tenemos más de $ 500.000 millones en pérdidas bancarias, hay un billón más que está por llegar. Más de una docena de bancos están en bancarrota, y hay cientos más esperando correr la misma suerte. A estas alturas más de un billón de dólares han sido transferidos desde la FED al cartel bancario, pero un billón y medio más será necesario para mantener la liquidez de los bancos en los próximos años'. Lo que estamos viviendo es la fase inicial de una larga depresión, y la palabra recesión, tan utilizada recientemente, no captura en todo su dramatismo lo que el futuro depara para el capitalismo. "La acción ordinaria de Citicorp perdió el 90 % de su valor en 2008. ¡La última semana de febrero cotizaba en Wall Street a $ 1.95 por acción! "Este proceso no es neutro pues favorecerá a los mayores y mejor organizados oligopolios, que desplazarán a sus rivales de los mercados. La 'selección darwiniana de los más aptos' despejará el camino para nuevas fusiones y alianzas empresariales, enviando a los más débiles a la quiebra. "Acelerado aumento del desempleo. El número de desempleados en el mundo (unos 190 millones en 2008) podría incrementarse en 51 millones más a lo largo de 2009. Los trabajadores pobres (que ganan apenas dos euros diarios) serán 1.400 millones, o sea el 45% de la población económicamente activa del planeta. En Estados Unidos la recesión ya destruyó 3,6 millones de puestos de trabajo. La mitad durante los últimos tres meses. En la UE, el número de desempleados es de 17,5 millones, 1,6 millones más que hace un año. Para 2009, se prevé la pérdida de 3,5 millones de empleos. Varios Estados centroamericanos así como México y Perú, por sus estrechos lazos con la economía estadounidense, serán fuertemente golpeados por la crisis. "Una crisis que afecta a todos los sectores de la economía: la banca, la industria, los seguros, la construcción, etcétera y se disemina por todo el conjunto del sistema capitalista internacional. "Decisiones que se toman en los centros mundiales y que afectan a las subsidiarias de la periferia generando despidos masivos, interrupciones en las cadenas de pagos, caída en la demanda de insumos, etcétera. EEUU ha decidido apoyar a las Big Three (Chrysler, Ford, General Motors) de Detroit, pero sólo para que salven sus plantas en el país. Francia y Suecia han anunciado que condicionarán las ayudas a sus industrias automotoras: sólo podrán beneficiarse los centros ubicados en sus respectivos países. La ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, declaró que el protectionismo podía ser 'un mal necesario en tiempos de crisis'. El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, insta a 'consumir productos españoles.' Barack Obama, agregamos nosotros, promueve el '¡buy American!'. "Otras fuentes de propagación de la crisis en la periferia
son la caída en los precios de las commodities que exportan los
países latinoamericanos y caribeños, con sus secuelas
recesivas y el aumento de la desocupación. "Retorno de los emigrantes, deprimiendo aún más el mercado de trabajo. "Se conjuga con una profunda crisis energética que exige
reemplazar al actual, basado en el uso irracional y predatorio del combustible
fósil. "Agréguese la crisis alimentaria, agudizada por la pretensión del capitalismo de mantener un irracional patrón de consumo que ha llevado a reconvertir tierras aptas para la producción de alimentos para ser destinadas a la elaboración de agrocombustibles. "Obama reconoció que no hemos tocado fondo todavía, y Michael Klare, escribió en días pasados que 'si el actual desastre económico se convierte en lo que el presidente Obama ha denominado 'década perdida', el resultado podría consistir en un paisaje global lleno de convulsiones motivadas por la economía.' "En 1929 la desocupación en EEUU llegó al 25%, al paso que caían los precios agrícolas y de las materias primas. Diez años después, y pese a las radicales políticas puestas en marcha por Franklin D. Roosevelt (el New Deal), la desocupación seguía siendo muy elevada (17 %) y la economía no lograba salir de la depresión. Sólo la Segunda Guerra Mundial puso fin a esa etapa. ¿Y ahora, por qué habría de ser más breve? Si la depresión de 1873-1896, como expliqué, duró ¡23 años! "Dados estos antecedentes, ¿por qué ahora saldríamos
de la actual crisis en cuestión de meses, como vaticinan algunos
publicistas y 'gurúes' de Wall Street. "Según atestigua George Soros 'la economía real sufrirá los efectos secundarios, que ahora están cobrando brío. Puesto que en estas circunstancias el consumidor estadounidense ya no puede servir de locomotora de la economía mundial, el Gobierno estadounidense debe estimular la demanda. Dado que nos enfrentamos a los retos amenazadores del calentamiento del planeta y de la dependencia energética, el próximo Gobierno debería dirigir cualquier plan de estímulo al ahorro energético, al desarrollo de fuentes de energía alternativas y a la construcción de infraestructuras ecológicas. "Se abre un largo período de tironeos y negociaciones para definir de qué forma se saldrá de la crisis, quiénes serán los beneficiados y quiénes deberán pagar sus costos. "Los acuerdos de Bretton Woods, concebidos en el marco de la fase
keynesiana del capitalismo, coincidieron con la estabilización
de un nuevo modelo de hegemonía burguesa que, producto de las
consecuencias de la guerra y la lucha anti-fascista tenía como
nuevo e inesperado telón de fondo el fortalecimiento de la gravitación
de los sindicatos obreros, los partidos de izquierda y las capacidades
reguladoras e interventoras de los estados. |
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