Parece que las preguntas llevan implícitas las respuestas. Las
voces de las victimas de las horrendas masacres que se cernían
a diario sobre esa región y de las muertes selectivas que aun
se cometen, no han sido escuchadas por la institucionalidad, las victimas
siempre reclaman justicia y verdad. Siempre denunciando el Plan sistemático
de "Pacificación del Urabá": el laboratorio
campesino de muerte profesional como instrumento para la "paz",
consolidado históricamente, con la creación y legalidad
de las AUC y legitimadas por Uribe Vélez Gobernador, con las
llamadas CONVIVIR, continuada como política integral de Estado,
por el llamado paramilitarismo, que desde ese momento hasta hoy, siembran
las prolíficas tierras del Uraba de fosas comunes.
Hoy desde la Presidencia de la Republica, continuada de otra forma más
sutil, la legitimación de la política mediante el artilugio
de la desmovilización y negociación del Estado con el
paramilitarismo, mediante la "Ley de Justicia y Paz", negociada
como instrumento de impunidad y legalización de los criminales,
mostrada ante el mundo como el compromiso del gobierno con el país,
que los paramilitares, hoy convertidos como cuerpo en grupos sociales
y guardabosques. Legalización presentada como un éxito
de la política de seguridad democrática que s aprecia
de afirmar que gracias a ello los paramilitares entregaron verdades,
armas y ante todo "reparación". Han consolidado la
"matriz social" de control a la población civil. ¿Cuál
justicia? Nada más alejado de la verdad.
Los crímenes continúan en la impunidad, los paramilitares
continúan delinquiendo, los "elegidos" con estos votos,
se cambian el derecho a seguir legislando con el aval del Presidente.
No creó que la verdad que hoy sale a la luz, sea exclusivamente
como efecto de la ley de justicia y paz. Es y parece extraño,
son los Victimarios, los Carniceros, los que cuentan episodios de cómo,
donde, con quién, con que fin se desarrollo esta estrategia.
Algunos lo hacen porque les han incumplido los pactos políticos
y mientras que otros se resienten porque quienes de la mano de estos
graneaban las estrategias de exterminio de las comunidades, hoy permanezcan
inmunes, en silencio, en la vida ciudadana, como grandes señores,
presidentes o generales de la república. La política de
la mentira, la deslealtad, la desconfianza entre las personas, la violación
a la soberanía nacional y la de los países vecinos, centran
los llamados "valores" de la política de seguridad
democrática.
Todavía insito en dar cuenta al país de mi testimonio,
me niego al silencio impuesto por los operadores y por los medios de
comunicación, a denunciar que las mujeres y hombres que fuimos
testigos del exterminio de las comunidades y que nunca fuimos tomados
en serio por los "operadores de justicia", exigimos justicia,
exigimos verdad, exigimos la responsabilidad de todos los responsables,
las pruebas están ahí en el análisis del contexto
político, económico, cultural de la región.
Los operadores de Justicia, se negaban a tener en cuenta nuestras denuncias
sobre la responsabilidad de los "carniceros" institucionales,
afirmaban que no teníamos pruebas judiciales directas de la responsabilidad
contra el general Rito Alejo y el Gobernador de ese entonces Álvaro
Uribe, entre otros, en las masacres del Uraba. No les bastaba con las
voces de las víctimas, con el análisis de contexto que
entregábamos, con la prueba material de los hechos, ellos esgrimían
que ellos requerían la prueba procesal, la que cumple con los
requisitos de forma, como si fuera posible separar la verdad material
de la formal, como si la verdad no fuera sólo una, como si el
testimonio de las víctimas aunado a los hechos contextuales no
fuera suficiente,.como si la razón de la decisión judicial
no dependiera de la reconstrucción de los hechos conforme al
contexto, como si de lo que se tratara no fuera de establecer la verdad,
sino de dirimir a favor del mas fuerte un proceso. Como si no existiera
responsabilidad a la luz de la Constitución de los que tienen
a su cargo el cuidado de la vida como principal mandato.
Estos operadores jurídicos, llámense jueces, fiscales,
procuradores judiciales, hoy tienen la obligación ética
y moral de responder al país. ¿Cuantas visitas a la fiscalía?
Cuantas veces mujeres y hombres, relatamos los sucesos del desplazamiento,
el dolor de familiares de desaparecidos, mujeres violadas, asesinatos
selectivos, cuantas veces fuimos con las mujeres a "rescatar"
de la presión para a los hombres inermes, mientras el "General
o mejor el Carnicero" gozaba de los avances y los reportes a su
jefe inmediato que conocía TODO lo que pasaba en la zona. Y siempre
la pregunta por la Prueba judicial. No bastaba el dolor, ni señalar
a los responsables. Tal vez hoy los cómplices de esas masacres
respondan por el "Eslabón Perdido" de los responsables
que tienen nombre evidente y que no se atreven a responsabilizar, aunque
todos saben quienes son los "Carniceros del Uraba" y donde
están hoy.
En nombre de la paz, de la inversión económica, de acabar
con la guerrilla, el entonces Gobernador Álvaro Uribe y su secretario
de Gobierno diseñaban la estrategia mayor.. Hoy siento mucho
que Pedro Juan Moreno, no este vivo? ¿Quién lo sacó
del juego? ¿Quién conocía del poder y la verdad
que guardaba Pedro Juan Moreno? ¿Quién lo mando matar?
Cuánto diera hoy por escuchar con su soberbia habitual y la alegría
que se dibujaba en su rostro con cada desplazamiento y cada muerto "comunista"
y claro los reportes de misión cumplida de Álvaro Uribe,
lo que nos podría decir desde su "verdad". ¿Quién
mató a Carlos Castaño o estará en Israel?
Desde esta experiencia de exterminio, empresarios bananeros, políticos
y algunos religiosos dieron vía libre a la operación militar
esa que hoy "H.H", el Alemán, Mancuso, Don Berna, Melasa,
entre otros, denuncian. Estas practicas las de ayer y las de hoy, no
son hechos aislados, no fue a la espalada del país, ni de los
medios de comunicación, NO, esto exige que hoy mas de 13 años
después, la verdad se le cuente al país y se responda,
NO POLITICAMENTE ( pedir excusas afirmando que lo hicieron otros) como
el Gobierno ya se esta acostumbrando a sectores del país, no,
exigimos que se responda desde la justicia, con sanciones personales.
Ya sabemos que desde la política es simplemente asumir que era
"necesario hacerlo" porque valía la pena esto parta
salvar a Colombia del comunismo, era una tarea del "elegido"
que tiene que imponer una moral salvadora a los corderos. Si señores
y señoras
Es hora de levantar la voz con las victimas.
Contra la inmoralidad de este gobierno basado en la falsedad, la mentira
cotidiana, la palabrería vacía de ética, exige
que la gente DESPIERTE. El gobernante de arena, no puede seguir pretendiendo
ser reelegido con una historia de crimen, mentira, complicidad. Será
que los medios de comunicación acompañaran una marcha
exigiendo la responsabilidad de los nunca nombrados General Rito Alejo
y Presidente Uribe?
Hoy no puede seguir el silencio sobre las masacres y el descuartizamiento
selectivo en el Urabá, que hasta hoy sigue vigente. No podemos
estar presenciando que saquen de sus casas a hombres y mujeres responsabilizándolos
según el estado de ser terroristas, no podemos estar en silencio
mientras avanza la masacre, la muerte selectiva, el señalamiento
golpeando a las comunidades que No olvidan, que no venden su dolor del
pasado por un plato de lentejas.
Desde mi condición de ciudadana exijo que los operadores de justicia
que estaban en la zona del Urabá, en especial en el periodo 1995-1998
entreguen su versión de lo que paso. ¿Dónde estaba
el defensor del Pueblo? ¿Dónde estaba medicina legal?
¿Donde los jueces, fiscales? En fin estoy como siempre indignada
de este adormecimiento del país y la desmemoria impuesta. ¿Dónde
esta la responsabilidad de Luís Camilo Osorio? ¿Dónde
están los rostros humillados de niñas y niños que
los obligaron a crecer sintiendo que sus familiares era mejor que morirán
de cualquier forma y de esa manera purificar los pecados en la tierra
y ahora si ellos no estaban al lado de los victimarios correrían
la misma suerte?
Hoy el presidente Uribe quién no solo hizo homenajes al General
de la muerte, sino que con el, presentaban al país su modelo,
su propuesta de gobierno, de seguridad, su propuesta de dirimir los
conflictos. Presentaba en ese homenaje su postulación a la Presidencia
de la República y prometía que la " valentía"
el coraje de Su General habían mostrado la manera de devolver
la paz a Colombia, no diálogos, no salidas políticas,
la fuerza, la violencia, la venganza, la alianza narco-armas, política
serian los nuevos ritos de la secta.
Exijo que la justicia si todavía podemos nombrarla que muestre
su rostro frente al Presidente Uribe, que el General Rito Alejo, Luís
Camilo Osorio, desmovilizados del EPL, inclusive, los asesores actuales
del Gobierno vinculados a este capitulo de la historia del país
respondan. También los cooperadores económicos, nacionales
e internacionales respondan, los quiero ver a todos mostrando su rostro
a las victimas.
*Alcaldesa del municipio de Apartadó en el departamento de Antioquia
durante el periodo 1995-1997. Dirigente del Polo Democrático
Alternativo; acaba de ser galardonada con el Premio Nantes 2008 por
el Tercer Foro Mundial de los Derechos Humanos.
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