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LA MAYOR PARTE DE RESPONSABILIDAD ES DEL ESTADO EN COLOMBIA SE INVESTIGAN MÁS DE 15.600 CASOS DE DESAPARICIÓN FORZADA |
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La Fiscalía General ha señalado que viene realizando investigaciones por la desaparición de 15.645 personas. Varias ONG coinciden en que pueden ser más del doble, de las cuales el 97 por ciento son atribuidas a agentes estatales y paramilitares y el tres por ciento a las guerrillas. La desaparición forzada no es otra cosa que un secuestro prolongado, con el agravante de que las víctimas pierden todo rastro, toda huella, todo vestigio. Son crímenes perfectos, silenciosos, en los que los familiares y los testigos evitan hablar, denunciar, ya sea porque no pierden la esperanza de que sus seres queridos regresen algún día o porque las amenazas de los mismos victimarios se lo impiden. De esa forma, miles de Ingrid Betancourt han sido secuestrados por agentes del Estado y paramilitares, sin que hasta el momento se tenga el más mínimo indicio de ellas y ellos. Sus familias nunca han recibido prueba alguna de supervivencia. |
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No saben si están vivos o muertos Según Gustavo Gallón, director de la Comisión Colombiana de Juristas, desde el inicio del primer periodo de Uribe hasta mediados del año pasado, se han presentado 1.259 denuncias de desaparición forzada. Sin embargo el investigador y periodista colombiano radicado en Francia, Hernando Calvo Ospina, afirma en su libro, "El terrorismo de Estado en Colombia", que son 10.586 personas desaparecidas entre líderes y dirigentes campesinos y populares, simpatizantes de movimientos de izquierda, defensores de derechos humanos, estudiantes y sindicalistas. Otras investigaciones serias demuestran que entre agosto de 2002 y
mediados de 2003, recién posesionado Álvaro Uribe, ocurrieron
410 desapariciones, de las cuales 390 fueron cometidas por agentes del
Estado y paramilitares, y 13 fueron atribuidas a las guerrillas. Por
su parte, la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos
(Asfaddes), registró 1.362 desaparecidos en 2002 y 1.189 en 2003.
Cerca de 68 mil víctimas han denunciado desapariciones y crímenes
de lesa humanidad desde la expedición de la Ley de Justicia y
Paz, afirma la revista "Criminalidad 50 Años", de la
Policía Nacional. Para el coronel César Augusto Pinzón
Arana, jefe de la Dijin, Colombia demorará entre 20 y 25 años
para exhumar los restos de las víctimas de los paramilitares. Solo hasta el año 2000 fue aprobada la Ley de Desaparición
Forzada y desde entonces se pudo comenzar a procesar a sujetos responsables
de este tipo de crímenes. Se creó la Comisión Nacional
de Búsqueda de Personas Desaparecidas, pero aún así
la impunidad alcanza casi a la totalidad de los casos. Al respecto de
este ente, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos
Humanos en Colombia afirma en su último informe conocido hace
pocos días que "ha sido muy incipiente". En el informe de marras la Alta Comisionada recordó que el año pasado los paramilitares revelaron la ubicación de 1.009 fosas comunes donde se hallaron los despojos de 1.196 personas secuestradas y asesinadas. Una ínfima parte han podido ser identificadas. La opinión de importantes organizaciones no gubernamentales defensoras de derechos humanos, tanto nacionales como externas, es que a pesar de los fallos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra el Estado colombiano, es muy visible la falta de voluntad política del sistema judicial interno para perseguir la desaparición forzada. Por las miles de víctimas del terrorismo de Estado ninguna personalidad del país convoca marcha alguna para pedir su liberación. Ni los jerarcas de la Iglesia rezarán por ellos. Ni las Fuerzas Militares 'jaquearán' al Gobierno para liberarlos, y mucho menos los medios de comunicación con sus periodistas estrellas, iniciarán campañas para exigir que los devuelvan pronto sanos y salvos a sus hogares. Sus familiares continuarán la travesía de su trágico destino en solitario con su drama a cuestas, sin llamar la atención de una sociedad insensible e indiferente ante este traumático drama.
Múltiples dudas se ciernen sobre asesinato de Guillermo Rivera La Fiscalía hasta ahora no ha podido dar explicación respecto de porqué se demoró tres meses para confirmar la identidad del cadáver del dirigente sindical Guillermo Rivera Fúquene, quien fue retenido el 22 de abril y encontrado su cuerpo sin vida dos días después en un despoblado de la ciudad de Ibagué, lo que algunos investigadores sociales consideran que tal tardanza tiene como propósito asegurar la impunidad como ha sido la constante con las violaciones de los derechos humanos y especialmente con la desaparición forzada. El día de la desaparición fue instaurado el mecanismo
de búsqueda urgente que adelantó la Unidad de Derechos
Humanos de la Fiscalía, el cual fue ineficaz, por cuanto el día
24 de abril fue encontrado en la capital tolimense el cadáver
de Rivera Fúquene, quien fue estrangulado y con evidentes signos
de tortura. Lo que deja muchas dudas es el hecho de que la Fiscalía
que cuenta con los mecanismos para cotejar cadáveres, sepultó
al dirigente sindical asesinado como NN el día 28 de abril. |
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