Finalmente la nueva Constitución
está terminada. Han sido días de aprendizaje muy intensos,
de sorpresas agrias y dulces. La sensación que tengo es la que
tiene cualquier persona dedicada a la construcción de un proyecto
de cambio con todo el corazón y fuerza...
Las corrientes no han ido a nuestro favor, pero eso no nos sorprende
cuando hoy vemosque hemos hecho una constitución de quiebre,
que busca dejar el gris en el pasado
Una constitución que
nos presenta la posibilidad de vivir de manera diferente, que sólo
alcanzaremos caminado juntos, construyendo utopías
Tras mirar lo escrito he comprendido que el camino nunca acaba y que
el compromiso en adelante es consolidar el futuro. Quienes hemos luchado
por cada palabra, por cada letra, hemos logrado comprender el significadlo
de esa frase que tanto suena y, a veces, poco decanta... esa frase que
dice "todo para la patria y nada para nosotros".
Hay puntos de desencuentro, claro, hay contradicciones, por supuesto;
todo esto es parte de la lucha continua por consolidar una correlación
de fuerzas a favor de los sectores populares. Bajo toda mirada, lo aprobado
respeta el principio de no discriminación, de libertad de expresión,
de solidaridad, honestidad y rebeldía. Aunque queda un camino
pendiente hemos avanzado por los derechos de todos, hemos visto como
seres humanos a las minorías invisibilizadas, hemos peleado por
un camino nuestro, hemos diseñado una ruta de encuentros.
En lo económico vamos a una economía social y solidaria.
Respetando todo tipo de propiedad, apostamos a la propiedad social,
comunitaria, productiva, aquella que contribuye con el buen vivir de
todos. La educación se reconoce como un derecho social, gratuito
hasta el tercer nivel. Nuestra salud y seguridad social no se podrán
privatizar.
En tiempos de crisis alimentaría mundial, afirmamos que nuestro
desarrollo debe fomentar la soberanía alimentaria. El agua es
un derecho humano fundamental y la Naturaleza tiene derechos que deben
ser respetados. Hemos consagrado la necesidad de garantizar una vida
en armonía con la Pacha Mama; le hemos dado vida a la naturaleza
al reconocerla como sujeto de derechos. Ese es uno de los logros más
importantes.
El agua es de todos. Nunca más se podrá hacer negocio
con un recurso natural que nos pertenece. Se promueve la recuperación
de nuestro patrimonio cultural, de nuestras medicinas ancestrales. Tendremos
un Sistema Nacional de Salud que debe garantizar la Salud como servicio
público, gratuito, desde el Estado.
Hemos abierto puertas al mundo, pero no de la manera inmoral e hipócrita
que sólo libera mercancías y criminaliza a las personas.
Por supuesto que buscaremos un comercio y una economía activas,
no subordinada, no al servicio de las potencias. Elegimos un desarrollo
que se sustenta en la unión de nuestros pueblos. Vamos por la
Integración Latinoamericana con todo lo que eso significa.
Quizás, lo que más orgullo nos da es el reconocimiento
de nuestras nacionalidades como definitorio en el carácter del
Estado. Hemos dado un pequeño paso para dejar atrás la
matriz colonial. Queremos construir una sociedad intercultural capaz
de convivir y crecer en igualdad desde la diversidad. Capaz de hablarse
desde esa riqueza que nos da la variedad cultural existente en nuestra
tierra.
Queremos alcanzar el "Sumak kawsai", ese Buen Vivir, y consagrar
la movilidad humana como el ejercicio de un derecho, para vivir dignamente,
no como una obligación.
Esta Constitución no nos ofrece resultados ni productos a corto
plazo, pero SI una razón de ser
Una razón de ser
que solo será parte de un proceso de cambio trascendente, si
el pueblo se apropia y la hace suya.
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