Jorge Robledo: Tenemos un problema grave, y es que cada hecho de una
u otra forma salpica o condena al Gobierno en cosas muy graves. Lo de
la 'Casa de Nari' como la llama alias 'Job' es un hecho escandaloso
y de una gravedad inaudita. De manera distinta pero igualmente grave
es lo del hermano del ministro Valencia Cossio, que también salpica
al Gobierno, es otra expresión más de lo que llamo el
'parauribismo'. Y la respuesta del Presidente en vez de ser respetuosa
de la Corte Suprema de Justicia, de la ley, es la práctica de
la cortina de humo que consiste en defenderse atacando y agrediendo
a los demás, poniendo la discusión donde no es.
Pero también se ha devuelto a muchos años atrás
Es increíble que un país que tiene los problemas de decencia,
paramilitarismo y parapolítica, el Presidente los ponga a discutir
sobre sucesos de hace veinte años. Es decir, la manipulación
suprema de una persona que no respeta a la gente y que tiene una lógica
de tirano.
Entre tantos argumentos del Presidente, ¿se le puede creer?
Es muy difícil creerle. Por ejemplo, un día sale y acusa
al magistrado Iván Velásquez, de la mano con un alias
'Tasmania', monta toda una conspiración contra la Corte, sale
la Fiscalía y dice que ese 'Tasmania' es un conspirador, un delincuente
que quiere demeritar a la Corte, y el Presidente en lugar de respaldar
a la Fiscalía sale a insultar al Fiscal porque denuncia a 'Tasmania'.
Este es un país en un grado de deterioro moral terrible porque
cuando el Fiscal cumple el Presidente lo insulta, y si la Corte lo hace,
también la insulta. Pero en cambio la Casa de Nariño tiene
las puertas abiertas para los emisarios de 'Don Berna'.
¿Es decir que cuando se trata de un delincuente que habla
de él, es malo, pero cuando no, a ese sí le presta atención?
Eso es una cosa completamente inmoral. Ahora salió contra gobiernos
liberales de hace diez años, y resulta a que a todos esos gobiernos
a todos los apoyó él. Uribe fue del grupo de Ernesto Samper,
toda la vida, entonces es una inmoralidad muy grande. Primero, defenderse
de cosas de hoy hablando de cosas de hace veinte años, además
crucificando a sus amigos. Eso es una truculencia amoral, supremamente
grave.
¿Qué posición se va a tomar por parte del Congreso,
frente a estos ataques continuos hacia las cortes?
En el Congreso hay varias posiciones. La posición del Polo y
del Partido Liberal es de rechazo enfático a eso. Uno que siente
en el uribismo: que hay algunos uribistas muy incómodos porque
saben que se están tocando cosas demasiado graves, y otros uribistas
con una alcahuetería, son igualitos al Presidente, y aplauden
ese desastre. Pero yo sé que la gente de bien de este país,
la gente informada, que entiende, sabe que lo que está haciendo
el presidente Uribe es un atropello a la Constitución y a la
ley, a las buenas costumbres y a la decencia. Estoy seguro de que Uribe
no va a terminar bien, porque una persona que actúa con esa inmoralidad
no puede terminar bien.
¿Podríamos decir que Uribe está actuando con
tintes de dictadura, más ahora que se habla de una segunda reelección?
Sí, es una lógica de tiranía, diría yo,
que finalmente es sinónimo de dictadura. Es que quién
es un tirano o un dictador, aquel que convierte su poder en uno omnímodo
que aplasta a los demás poderes. Es claro que Uribe desde hace
mucho rato tiene sometido mediante clientelismo al legislativo, y está
dedicado a someter al judicial, eso lo convierte automáticamente
en un tirano que es lo que él quisiera ser, que no es con una
causa noble, sino con la causa de la protección de los parapolíticos
que son casi todos uribistas. Es que lo más dramático
de todo es que son atropellos inauditos del Presidente, ni siquiera
en nombre de una causa justa sino en la defensa de los 'parauribistas'.
¿Qué opina de la visita de la Corte Penal Internacional?
Esa es la prueba de lo grave que está sucediendo. ¿A dónde
va la Corte Penal Internacional? A países donde suceden dos cosas:
primero que haya delitos de lesa humanidad, y segundo, que la justicia
no actúe bien, o porque no quiere, o no puede. Este es el caso
de una justicia donde el presidente Uribe no está dejando actuar,
pero quiero llamar la atención sobre esto, sería muy grave
que el proceso de violencia de Colombia terminara en manos de la Corte
Penal Internacional porque eso podría generar un enredo de tal
tamaño, que se nos volvería un nudo imposible de resolver,
y que nos dejará en una violencia más o menos eterna.
¿Le ve cara a una segunda reelección de Uribe?
Si se empecina
Ahora, aprobarla en el Congreso tiene con qué,
y de sobra, porque los votos que no obtenga los consigue con la lógica
de la 'Yidispolítica'. Ya si gana o no el referendo, pues será
una lucha política grande, y si gana o no, la Presidencia, también
está por verse. Pero lo cierto es que un jefe de Estado tan inescrupuloso
como Uribe es por definición una persona que tiene fuerza. Uribe
tiene asustado a medio país, amedrentado con esa lógica
agresiva porque su lógica es amedrentar al país a punta
de miedo. Hay gente que le da miedo criticar al Presidente.
¿Y qué de las reformas que quiere hacerle a la justicia
y la política?
La reforma a la justicia hasta donde yo entiendo, se limita a golpear
a la Corte Suprema de Justicia para poder soltar a los parauribistas,
eso es claro, lo demás son cuentos. Y en la reforma política
es evidente que ahí no hay nada contra la parapolítica,
que sería el punto principal. Por el contrario, por ejemplo si
hay una cosa está manifiesta, y es que quiere debilitar la circunscripción
nacional en el Senado, y eso es fortalecer el clientelismo y la corrupción
electoral
¿Qué puede pasar ahora que los liberales han anunciado
que no le jalan a esos dos proyectos?
Creo que el Polo debe asumir una posición como esa. Tenemos que
negarnos a tramitar cualquier cosa con ese ministro (Fabio Valencia
Cossio) que está ética y moralmente impedido. Ya fue cogido
con las manos en la masa intrigando a favor de su hermano, presionando
al Fiscal, y su hermano aparece gravemente comprometido en cosas criminales
de extrema gravedad. Ese ministro nos avergüenza ante el mundo,
y que el Presidente no nos trate como bobos, diciendo que Valencia Cossio
es el único que puede administrar eso, porque si el Partido Conservador
no tiene otra persona para poner ahí, pues que cierren el chuzo.
En cualquier país civilizado él ya debería haber
renunciado, pero en este ambiente de corrupción y de alcahuetería,
ahí sigue, pero lo vamos a terminar tumbando.
Diario del Huila, Neiva, Colombia, agosto 29 de 2008.
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