" ? La verdad es que hemos logrado compaginarnos de una manera
que pocas veces hemos logrado en Estados Unidos, excepto con nuestros
viejos aliados, principalmente de la OTAN ' , señaló Brownfield,
refiriéndose a las relaciones con las fuerzas de seguridad colombianas,
que han recibido más de 4 000 millones de dólares en asistencia
militar desde el 2000."
"
en varias ocasiones el gobierno de Estados Unidos tuvo que
tomar decisiones en sus más altos niveles para la operación.
"Los satélites espías estadounidenses ayudaron a
ubicar a los rehenes durante un período de un mes que comenzó
el 31 de mayo y concluyó con el rescate del miércoles."
"Los colombianos instalaron equipos de vigilancia de video, proporcionados
por Estados Unidos, que pueden hacer acercamientos y tomas panorámicas
operadas a control remoto a lo largo de ríos que son la única
ruta de transporte a través de densas zonas selváticas,
indicaron autoridades colombianas y estadounidenses.
"Aviones norteamericanos de reconocimiento interceptaron conversaciones
por radio y teléfono satelital de los rebeldes y emplearon imágenes
que pueden penetrar el follaje de la selva."
" ? El desertor recibirá una suma considerable de los cerca
de cien millones de dólares que el gobierno había ofrecido
como recompensa ', declaró el Comandante General del ejército
colombiano."
El miércoles 1º de julio, la BBC de Londres publicó
que César Mauricio Velásquez, secretario de prensa de
la Casa de Nariño informó que delegados de Francia y Suiza
se habían reunido con Alfonso Cano, jefe de las FARC.
Según BBC, este sería el primer contacto que el nuevo
jefe aceptaba con delegados internacionales después de la muerte
de Manuel Marulanda. La falsa información sobre la reunión
de dos emisarios europeos con Cano había sido transmitida desde
Bogotá.
El fallecido líder de las FARC nació el 12 de mayo de
1932, según el testimonio de su padre. Campesino liberal de origen
pobre, partidario de Gaitán, inició su resistencia armada
hace 60 años. Fue guerrillero antes que nosotros, como reacción
ante las matanzas de campesinos perpetradas por la oligarquía.
El Partido Comunista ?donde ingresó más tarde?, como todos
los de América Latina, estaba bajo la influencia del Partido
Comunista de la URSS y no del de Cuba. Eran solidarios con nuestra Revolución
pero no subordinados.
Fueron los narcotraficantes y no las FARC quienes desataron el terror
en ese hermano país en sus pugnas por el mercado de Estados Unidos
haciendo estallar no sólo potentes bombas, sino incluso camiones
cargados de explosivos plásticos que destruyeron instalaciones,
hirieron o mataron a incontables personas.
Nunca el Partido Comunista de Colombia se propuso conquistar el poder
con las armas. La guerrilla era un frente de resistencia, no el instrumento
fundamental de la conquista del poder revolucionario, como ocurrió
en Cuba. En el año 1993, en la octava conferencia de las FARC,
se decide romper con el Partido Comunista. Su jefe, Manuel Marulanda,
asumió la dirección de las guerrillas de ese Partido,
que siempre se distinguieron por un hermético sectarismo en la
admisión de combatientes y los métodos férreos
y compartimentados de mando.
Marulanda, de notable inteligencia natural y dotes de dirigente, no
tuvo en cambio oportunidadesde estudio cuando era adolescente. Se dice
que pudo cursar sólo hasta el 5to grado. Concebía una
larga y prolongada lucha, un punto de vista que yo no compartía.
Nunca tuve posibilidad de intercambiar con él.
Las FARC alcanzaron considerable fuerza y llegaron a sobrepasar los
10 mil combatientes. Muchos nacieron durante la propia guerra y no conocían
otra cosa. Otras organizaciones de izquierda rivalizaron con las FARC
en la lucha. Ya entonces el territorio colombiano se había convertido
en la más grande fuente de producción de cocaína
del mundo. La violencia extrema, los secuestros, los impuestos y exigencias
a los productores de drogas se generalizaron.
Las fuerzas paramilitares, armadas por la oligarquía, cuyos efectivos
se nutrían del enorme caudal de hombres que prestaban servicios
en las fuerzas armadas del país y eran desmovilizados cada año
sin empleo asegurado, crearon en Colombia una situación tan compleja
que sólo había una salida: la verdadera paz, aunque lejana
y difícil como otras muchas metas de la humanidad. La opción
que durante tres décadas Cuba ha defendido en esa nación.
Mientras los periodistas cubanos discuten en su VIII Congreso las nuevas
tecnologías de la información, los principios y la ética
de los comunicadores sociales, yo meditaba sobre los acontecimientos
señalados.
Expresé con claridad nuestra posición en favor de la paz
en Colombia, pero no estamos a favor de la intervención militar
extranjera ni con la política de fuerza que Estados Unidos pretende
imponer a toda costa y a cualquier precio a ese sufrido y laborioso
pueblo.
Critiqué con energía y franqueza los métodos objetivamente
crueles del secuestro y la retención de prisioneros en las condiciones
de la selva. Pero no estoy sugiriendo a nadie que deponga las armas,
si en los últimos 50 años los que lo hicieron no sobrevivieron
a la paz. Si algo me atrevo a sugerir a los guerrilleros de las FARC
es simplemente que declaren por cualquier vía a la Cruz Roja
Internacional la disposición de poner en libertad a los secuestrados
y prisioneros que aún estén en su poder, sin condición
alguna. No pretendo que se me escuche; cumplo el deber de expresar lo
que pienso. Cualquier otra conducta serviría sólo para
premiar la deslealtad y la traición.
Nunca apoyaré la paz romana que el imperio pretende imponer en
América Latina.
|