EN REEMPLAZO DE LA BASE DE MANTA

EN FRONTERA COLOMBO-VENEZOLANA INSTALARÍA E.U. BASE MILITAR


En la frontera entre Colombia y Venezuela, concretamente en el departamento de la Guajira, Washington tendría previsto instalar una base militar en el año 2010, para reemplazar a la de Manta, Ecuador, cuyas instalaciones deberán ser reintegradas al gobierno de este país a finales del próximo año, tras la negativa del presidente Rafael Correa a prorrogar la presencia de tropas norteamericanas en suelo ecuatoriano.

Aunque no fue enfático en señalar que el territorio escogido es el departamento de la Guajira, el embajador estadounidense en Bogotá, William Brownfield, confirmó en declaraciones con el diario El Espectador que "sin duda alguna" hay posibilidades de trasladar a Colombia la base militar que su país opera en la población costera ecuatoriana de Manta.

No es coincidencial que la embajada norteamericana en Bogotá esté pensando seriamente en el departamento peninsular de La Guajira para instalar la base militar, dada la cercanía con Venezuela.

La Guajira, cuya capital es Riohacha, es una región casi desértica de la frontera norte de Colombia con Venezuela, cuyas relaciones bilaterales están en una creciente tensión desde el pasado noviembre, cuando el presidente del primer país, Álvaro Uribe, separó a su colega del segundo, Hugo Chávez, como mediador de una acuerdo humanitario sobre rehenes con la guerrilla de las FARC.

"Tenemos que mirar criterios como geografía, altura, concentración de la amenaza, etcétera", observó el embajador tras aclarar: "nosotros tenemos que esperar la decisión final del Gobierno de Ecuador".

"Si deciden finalmente cerrar la operación, entonces el Gobierno de Estados
Unidos tiene que buscar otro lugar para hacer este trabajo importante contra la droga ilícita y las otras amenazas que confrontan todos los pueblos de la región", agregó Brownfield, para quien "en este momento" se examinarían "todas las opciones".

La base estadounidense de Manta fue establecida en 1978 por un acuerdo de Washington con el entonces presidente ecuatoriano, Jamil Mahuad, con vigencia hasta 2009 y que el actual jefe del Estado en Quito, Rafael Correa, decidió no prorrogar.