DENUNCIAN CENSURA DE PRENSA DE DIRECTOR DE "PORTAFOLIO" ANTE LA SIP

 

 

Nuestra colaboradora, la economista, catedrática universitaria y columnista, Helena Villamizar García-Herreros, denunció ante el presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la censura de la que fue objeto por parte del director del diario económico Portafolio de Bogotá, Ricardo Ávila.


Villamizar señala en su misiva que el hecho de que Ávila, la haya acallado no volviéndole a publicar su columna en ese periódico, obedece a que "se trata de silenciar las voces disidentes a la posición oficial sobre el nocivo tratado para los colombianos", como es el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, congelado en su trámite por la bancada demócrata en el Congreso norteamericano.


Helena Villamizar García-Herreros

LA CARTA

El texto de la misiva de la analista económica Helena Villamizar a la SIP es el siguiente:

Bogotá, abril 10 de 2008

Doctor
Gonzalo Marroquín.
Presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP
Jules Dubois Building
1801 S.W. 3rd Avenue
Miami, Florida 33129

Estimado doctor:

A través de las noticias sobre la Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa, -SIP- que tuvo lugar en Caracas a finales del pasado mes de marzo, me he enterado de las denuncias que usted realizó sobre la censura a la libertad de prensa en distintos países de América. Deseo, por su intermedio, poner bajo el conocimiento de la SIP la censura de que fui objeto por parte de Ricardo Ávila, director del diario Portafolio en Colombia, perteneciente a la casa editorial El Tiempo y del cual yo era columnista desde marzo de 2005.

En junio de 2007 Ricardo Avila, como nuevo director de ese diario, no sólo me impidió publicar la respuesta a dos noticias de página entera en contra mía, publicadas en Portafolio durante la última semana de ese mes, sino que expresamente me prohibió volver a escribir sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, comúnmente denominado "el TLC".

En Colombia es de público conocimiento que dicho tratado es uno de los proyectos de mayor interés del gobierno de Alvaro Uribe. Con miras a su aprobación se han destinado importantes recursos públicos a"lobby" en Estados Unidos, como a la realización de foros internamente (con profundo sesgo pro TLC); igualmente se ha realizado una intensa campaña en distintos medios de comunicación; innumerables artículos se han publicado en su apoyo, muchos de ellos distorsionando gravemente la realidad de lo negociado y las profundas consecuencias negativas que este tratado tendrá para Colombia

Soy economista de la Universidad de los Andes, con postgrado en la Universidad de Paris I Panteón Sorbona. Actualmente soy pensionada del Banco de la República, entidad en la que durante años me desempeñé como "Asesora de Integración de la Junta Directiva", cargo en el cual representé a esta entidad en las negociaciones en materia de "Servicios" en la Comunidad Andina -CAN- y en el "Área de libre Comercio de las Américas" -ALCA- así como en "Servicios Financieros" en el "Grupo de los Tres" y la CAN. Mi experiencia profesional en este campo me llevó al profundo convencimiento de que las concesiones hechas por Colombia a Estados Unidos en el TLC, especialmente en los capítulos de Inversión y Servicios Financieros, serán profundamente nocivas para el país. Así lo expresé como columnista de la edición dominical del diario El Nuevo Siglo y de Portafolio.

A principios de junio Portafolio publicó un artículo titulado, si mal no recuerdo, "El Informe de Eafit sobre el TLC", acerca de un estudio realizado por investigadores de dos prestigiosas universidades de Medellín, cuyas conclusiones mostraban un panorama catastrófico para Colombia de no aprobarse el TLC. Dichas conclusiones recibieron amplia difusión en los medios afines al gobierno, entre ellos de la Casa Editorial El Tiempo. Evidentemente el estudio en cuestión favorecía el punto de vista gubernamental puesto que se constituía en una especie de bendición de la Academia a dicho tratado.

El 21 de junio publiqué en Portafolio una crítica a este estudio, valiéndome de argumentos académicos y de referencias al contenido del estudio, y no de tergiversaciones y ataques personales como ocurrió con la respuesta del director de este trabajo, Jesús Botero García, publicada en Portafolio en página entera, el día 28 de junio de 2007. Tan solo sólo dos días antes, el 26 de junio, Portafolio igualmente había publicado, en su sección de "Análisis", de página entera, otro artículo firmado por el Director de Inversión Extranjera y Servicios del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, José Antonio Rivas, cuyo contenido era una crítica expresa y con nombre propio a mis posiciones frente al TLC.

En carta a los directivos de la Casa editorial el Tiempo, y cuya copia envié a quienes la Revista Semana daba por miembros del Consejo de Fundadores de la misma, relaté la forma en que Ricardo Ávila me prohibió escribir sobre el TLC en Portafolio, bajo el peregrino argumento de que éste ya no era un tema de actualidad, afirmación varias veces desmentida por las múltiples publicaciones realizadas por ese mismo diario y por el Tiempo sobre dicho tratado, incluso en primera página en el siguiente mes. Ni siquiera por el hecho de ser columnista de ese diario el director de Portafolio me permitió dar respuesta a las dos páginas enteras publicadas en mi contra en la última semana de junio, una de las cuales, como usted podrá observar en la copia que adjunto, más que una respuesta académica a mi critica al estudio de Eafit, es un ataque personal.

La única respuesta que obtuve de la Casa Editorial El Tiempo fue una carta del director de Portafolio, Ricardo Ávila, aceptando mi renuncia como columnista de ese diario y en la cual negaba todos los hechos, en una lamentable falta de carácter y de ética, que sin condiciones deberían distinguir a todo periodista, y que resultan especialmente graves en quien ostenta la alta responsabilidad social de dirigir un diario.

Deseo por su intermedio dejar constancia ante la Sociedad Interamericana de Prensa de la censura de que he sido objeto, la cual va más allá de la intención de acallar a una columnista. Se trata de silenciar las voces disidentes a la posición oficial sobre este nocivo tratado para los colombianos.

Adjunto envío la carta que dirigí al director de la Casa Editorial El Tiempo, los artículos de Jesús Botero y de José Antonio Rivas, así como mis respuestas a ellos, que Ricardo Ávila se negó a publicar, la carta que él me dirigió negando los hechos y mi respuesta.

Atentamente.

HELENA VILLAMIZAR GARCÍA-HERREROS