Durante estos días de voluntario reposo he leído gran
número de cables transmitidos por agencias tradicionales de prensa
escrita o a través de Internet. Entre estos, hay un despacho
desde Cuba del sitio digital de la BBC Mundo que repugna por su insultante
ataque personal. Publicado el 25 de febrero, un día después
de la elección del Presidente del Consejo de Estado, bajo el
subtítulo de El peso de las reflexiones, afirma lo siguiente:
"Fidel Castro parece querer tranquilizar al nuevo gobierno y promete
'ser cuidadoso' con las opiniones expresadas en sus editoriales, las
cuales se publican en todos los medios de difusión del país,
incluyendo radio y televisión.
"En sus reflexiones hace un nuevo ejercicio de modestia, no solo
pide que se le llame 'compañero Fidel', sino que sus escritos
no aparezcan en las portadas del periódico oficial, e insiste
en que los demás medios solo emitan una síntesis."
"¼ Se trata solo de algo formal; aunque sus reflexiones
aparezcan en la página de deportes, su peso no será por
eso menor. Tanto nacional como internacionalmente, cualquier comentario
del 'compañero Fidel' repercutirá profundamente.
"En cierta forma, es una Espada de Damocles pendiente sobre la
cabeza de los dirigentes. Todos ellos saben que sería extremadamente
difícil llevar adelante cualquier política que sea públicamente
condenada por Castro¼"
"Las relaciones entre los hermanos Castro son en Cuba un misterio
condimentado por los más disimiles rumores..."
"Cuentan que se encerraron solos y discutieron varias horas, que
desde afuera de la oficina de Fidel se podían oír los
gritos de ambos."
"Nada de esto se puede confirmar, no hay pruebas, solo supuestos
testigos; pero en Cuba, como en ningún otro país, cuando
el río suena es porque piedras trae, y 'Radio Bemba', la transmisión
oral de la información, casi siempre acierta."
Otros importantes órganos de la gran prensa norteamericana, The
New York Times, The Washington Post y The Wall Street Journal, expresaron
frustración, pero sin acudir a groseros insultos.
Para muchos, nuestro país era como una caldera llena de vapor
a punto de estallar. Les choca el medio siglo de resistencia heroica.
Las palabras inteligentes y serenas de Raúl después que
los 609 miembros de la Asamblea Nacional presentes lo eligieron por
unanimidad Presidente del Consejo de Estado, sus sinceros argumentos,
desenredaron el enredo de ilusiones creadas en torno a Cuba.
Quienes conocen bien tanto a Raúl como a mí, saben que
por elemental sentido de dignidad y respeto tal tipo de reunión
jamás se podría producir. No son pocos los que se han
quedado con las ganas de ver un súbito derrumbe de la Revolución
heroica que resistió y resiste medio siglo de agresión
imperialista.
Se escuchan ahora aullidos de lobos atrapados por la cola. Qué
rabia les provoca en especial la elección, como Primer Vicepresidente,
de Machadito, Secretario de Organización del Partido Comunista
de Cuba, al que la Constitución otorga la tarea principal en
la conducción del pueblo hacia el socialismo.
Como en el mundo de las nebulosas y los protocolos lo que cuenta es
la jefatura del Estado y se considera a la organización partidaria
como un intruso indeseable, y por tanto un principio interno, en el
caso específico de Cuba debiera bastarles saber que Raúl
cuenta con todas las facultades y prerrogativas legales y constitucionales
para dirigir a nuestro país. Como él mismo explicó,
el cargo de Primer Vicepresidente que ostentaba -y del que no se desplazó
a nadie- fue consultado conmigo en el proceso de integración
de la candidatura unitaria. No se debió a que yo exigiera la
consulta; fue decisión de Raúl y de los dirigentes principales
del país consultarme. Fue igualmente decisión mía
solicitar a la Comisión de Candidatura que en la lista de candidatos
al Consejo de Estado se incluyera a Leopoldo Cintra Frías y Álvaro
López Miera, los cuales se habían unido a los combatientes
del Ejército Rebelde cuando apenas tenían 15 años.
Ambos son mucho más jóvenes que McCain y tienen más
experiencia como jefes militares, demostrada en victoriosas hazañas
internacionalistas.
Polito dirigió la batalla de Cuito Cuanavale, al sudeste, y la
contraofensiva al sudoeste, con más de 40 mil combatientes voluntarios
cubanos y más de 30 mil soldados angolanos, que expulsaron de
Angola a los últimos invasores del ejército del apartheid.
El gobierno de Estados Unidos creó condiciones para que Sudáfrica
racista, en determinadas condiciones, usara el arma nuclear contra aquellas
tropas.
López Miera una vez se bombardeó a sí mismo cuando,
en las proximidades de Luanda, ordenó a la artillería
de reacción múltiple, disparar sobre sus propias posiciones,
asaltadas y casi ocupadas por fuerzas sudafricanas que invadieron por
primera vez a Angola en 1975.
El tablero de ajedrez indicaba estas variantes. No eran fruto de supuestas
tendencias militaristas de Raúl, ni se trataba de generaciones
o partidos disputándose a dentelladas el mundano poder. Por mi
parte, reafirmo estar ajeno a todo cargo, como expresé en el
mensaje al pueblo el 18 de febrero de 2008.
Uno de los que se ha quedado sin aliento es el padre teórico
de la "independencia" de Kosovo. En una de las Reflexiones,
publicada el 22 de febrero, lo describí como "un ilustrísimo
personaje español, antaño Ministro de Cultura, impecable
socialista hoy, y desde hace rato vocero de las armas y la guerra".
(Fue además, en diversos momentos, Ministro portavoz del gobierno,
Ministro de Educación y Ciencia y Ministro de Asuntos Exteriores).
¿Qué dijo? "Las noticias de ayer podrían haber
sido más abiertas, mejores. De lo que no estoy seguro es de que
se haya iniciado la transición desde el punto de vista político¼
Todo lo que pueda ir en dirección de una transición política
hacia la democracia es bienvenido."
Habló como si viviéramos en la España de Francisco
Franco, estrecho aliado de Estados Unidos, y no en Cuba, donde han invertido
más de cien mil millones de dólares -de mucho más
valor que los actuales- para bloquearla y destruirla.
¡Qué hombre! ¡No hay manera de callarlo! ¿Cómo
se llama? Ya la Mesa Redonda hace dos o tres días mencionó
el pecado y al pecador: Javier Solana.
¿Dónde milita? En el Partido Socialista Obrero de España.
No viajaría a nuestro país porque Cuba, con motivo de
la guerra contra la República Serbia, exhortó al mundo
a juzgarlo como criminal de guerra en un tribunal internacional. Como
Ministro de Asuntos Exteriores de España, me recibió en
el aeropuerto de Madrid cuando tuvo lugar la II Cumbre Iberoamericana,
celebrada en la capital de España.
¡Parecía un ángel!
Hasta Aznar, que aconsejó a Clinton bombardear la emisora de
televisión de Serbia, lo que ocasionó la muerte a decenas
de personas, comprende que en este momento, vísperas de elecciones,
no se puede jugar con el asunto de las nacionalidades, pues cualquiera
se da cuenta de que con esos antecedentes el País Vasco y Cataluña
se podrían acoger a tal principio dentro de la Comunidad Europea,
y son dos naciones de las más industrializadas de España.
También pueden hacer lo mismo los escoceses y los irlandeses.
Con los destinos de la especie humana en tales manos, es como si se
danzara alegremente en el borde de un abismo donde reina la vanidad
de no pocos jerarcas del mundo capitalista globalizado, que ponen en
riesgo a todos los países. Los valores humanitarios, educacionales
y artísticos, alcanzados con sus propios recursos por la Revolución
en Cuba que quieren destruir, no significan nada para ellos, si no se
somete a la tiranía del libre mercado; este y sus leyes ciegas
están hundiendo a la especie humana en una crisis económica
insostenible y un cambio en las condiciones naturales de vida que puede
hacerse irreversible.
Es para luchar contra eso que escribo Reflexiones. A lo mejor, si abundara
el tiempo, estaría dispuesto a escribir para refrescar recuerdos
que hoy están dispersos en discursos, entrevistas, diálogos,
declaraciones, reuniones, reflexiones y cosas por el estilo. He gastado
toneladas de papel y toneladas de sonidos -valga la expresión
simbólica-, pero no tengo motivos para avergonzarme.
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