No menos trascendental es la constitución de un "Consejo
Sudamericano de Defensa" en octubre del 2008, que será el
órgano rector del BRPM. El Consejo organismo de defensa regional
latinoamericano-caribeño es necesario, dijo Jobim, para que las
Fuerzas Armadas de los países de la región dejen de "depender
de los extranjeros" en áreas de defensa.
TRIUNFA LA AUDACIA BOLIVARIANA Y SANMARTINIANA DE HUGO CHÁVEZ
El sueño integracionista militar de los libertadores, que de
facto se había concretizado en la guerra contra el colonialismo
español, cayó víctima ---como tantos otros factores
de un posible progreso latinoamericano--- de la balcanización
oligárquica-imperial pos-1825. Si hoy día reaparece es,
en lo sujetivo, el mérito de Hugo Chávez, quien, desde
los primeros días de su gobierno, había entendido que
sin defensa militar adecuada no podía haber independencia.
En 2001, mandó a su Ministro de Defensa, General Hurtado Sucre,
a una reunión respectiva a Brasilia, donde presentó la
propuesta de una integración militar latinoamericana basada en
la filosofía bolivariana y sanmartiniana, el respeto a la soberanía
de los pueblos de la Patria Grande y el papel de las FA en el desarrollo
nacional.
En el año 2003, el Presidente le propuso a "Lula" convertir
las Marinas de Guerra de ambos países en la punta de lanza de
un proyecto de integración concreto sobre la navegación
del Orinoco con el Amazonas, "y con ello fortalecer la soberanía
de la Amazonia". Posteriormente, los dos líderes conversaron
sobre la instalación de una Academia de Guerra latinoamericana;
proyecto urgente, pero que no avanzó por rivalidades entre Brasilia
y Buenos Aires e inercias burocráticas en Venezuela.
Otros empeños del Presidente Chávez fueron la propuesta
de fundar la Organización del Tratado del Atlántico Sur
(OTAS) y las "Fuerzas Armadas del ALBA". En la VI Conferencia
de los Ministros de Defensa de las Américas (2004), Venezuela
ayudó a Brasil y a las Fuerzas Armadas del Ecuador, a derrotar
el plan de Bush y Rumsfeld, de convertir a los militares latinoamericanos
en una guardia pretoriana al servicio de Uribe y del complejo militar-industrial
estadounidense.
Hoy, finalmente, han madurado las condiciones objetivas políticas,
que permiten realizar la constitución del BRPM en el 2008, en
una tardía consumación de los sueños integracionistas
de los libertadores de la Patria Grande.
LA LIBERACIÓN ES INTEGRAL O NO SERÁ LIBERACIÓN
Cuando en el año 2004 publiqué en Venezuela mi libro,
La integración militar del Bloque Regional de Poder Latinoamericano,
con las ideas respectivas del Presidente Chávez y textos de altos
oficiales latinoamericanos, defensores de los derechos humanos y víctimas
de las dictaduras militares, sobre la necesidad de la creación
de un Bloque Regional de Poder Militar (BRPM), se introdujeron falsas
alternativas en el debate.
En mayo del 2005, los periodistas Rosa M. Elizalde y L. Báez
le preguntaron al Comandante del Ejército venezolano, General
Raúl I. Baduel, si no era "más prudente concentrar
las fuerzas en la integración económica de nuestros pueblos,
apoyando el ALBA, un proyecto muy esperanzador y viable para mejorar
las condiciones sociales de nuestros países", en vez de
promover la integración militar.
Era una interrogante legítima, pero se refería a factores
no-sustitutivos, sino complementarios. La dominación de Washington
se basa y se ejecuta en las cuatro relaciones sociales vitales del hombre,
la económica, la política, la cultural y la militar. Tratándose
de un sistema integral de dominación, la propuesta de liberación
tiene que ser igualmente integral, es decir, consistir en preparativos
defensivos y ofensivos estratégicos y tácticos simultáneos
para los cuatro frentes de batalla. Chávez entendió esa
naturaleza de la agresión de Washington, lo que permitió
que su posición de vanguardia del 2001 se convirtiera en la posición
mayoritaria del poder dominante latinoamericano: Brasil-Argentina-Venezuela.
Alianza defensiva para sobrevivir, no para agredir
El BRPM es, a todas luces, una alianza defensiva que nace no sólo
del historial negro de doscientos años de agresión militar
de Washington, y de la tendencia evolutiva objetiva de la historia mundial,
de convertir Estados nacionales pequeños en Estados regionales,
sino de los preparativos logísticos concretos de Washington para
asegurarse por la fuerza militar el petróleo de Venezuela, la
Amazonia, el acuífero del Guaraní y, la separación
de las cuatro provincias separatistas de Bolivia; del Zulia de Venezuela
y del Guayas del Ecuador.
La punta de lanza de esta futura agresión son Colombia y la Cuarta
Flota estadounidense, que probablemente será reactivada este
año en la Florida (Mayport). El anuncio de la Cuarta Flota lo
hizo el almirante Mike Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto de las
Fuerzas Armadas estadounidenses, durante una visita a la sede del Comando
Sur, en Florida.
Los motivos de la reactivación, según Mullen es el "armamentismo
venezolano", y según el Senador demócrata por Florida,
Bill Nelson, "el fuerte crecimiento económico del Brasil,
la beligerancia de Venezuela, el incremento del comercio a través
del Canal de Panamá y la edad de Fidel Castro". La Cuarta
Flota estará conformada por alrededor de veinte buques de guerra
y recibirá posiblemente, en 2009, el más moderno porta
aviones nuclear del imperio, el George W. Bush.
Uribe, a su vez, ha entrado en una relación estratégica
con Washington e Israel, para contrarrestar las alianzas de Chávez,
particularmente la que tiene con Irán. El suministro israelí
de aviones teledirigidos, armas antitanques, personal de entrenamiento,
24 aviones de combate Kfir-10C ---para contrarrestar los 24 Sukhoi-30
adquiridos por Chávez en Rusia--- y la modernización de
la Marina de Guerra, son evidencias claras.
LOS ATRIBUTOS DE LA SOBERANÍA
Territorio controlado, moneda propia y Fuerzas Armadas son los símbolos
de un país soberano. Con la constitución del Banco del
Sur, antesala de la moneda latinoamericana, y la constitución
del BRPM, comienzan a materializarse dos de estos atributos. La soberanía
completa sobre el territorio será la consecuencia de estos pasos,
si se logra derrotar a la alianza oligárquica-imperial.
PROCESO DE INTEGRACIÓN QUE NO TIENE QUE VER CON EL SOCIALISMO
Este proceso no tiene nada que ver con socialismo. Lo que está
en juego es la siguiente alternativa: balcanización colonial,
como en Yugoslavia, o Bloque Regional de Poder (BRP), como sujeto autónomo
de la región y de la política mundial. Los protagonistas
de este proceso son las clases políticas latinoamericanas y respectivas
fracciones de las burguesías; ni las masas populares ni "la
izquierda" latinoamericana. Las masas no, porque no tienen un proyecto
histórico anticapitalista propio. Y "la izquierda"
latinoamericana tampoco, porque sólo existe en forma de izquierda
fosilizada "fordista" de los años treinta, sin discurso
ni atractivo para las mayorías y clases medias actuales.
LA RAZÓN MÁS PROFUNDA DEL BRPM
Al perder su hegemonía financiera, económica y política,
Washington está perdiendo los principales métodos de explotación
mundial neocolonial. Por eso, recurre cada vez más a los métodos
coloniales de dominación. Y la esencia de estos métodos
es la fuerza militar.
Ésta es la más profunda razón histórica
y legitimación de la constitución del Bloque Regional
de Poder Militar (BRPM) y su "Consejo Sudamericano de Defensa",
en la Patria Grande.
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