UN EJERCICIO DE PROSPECTIVA POLÍTICA

EL DÍA EN QUE COLOMBIA SEA GOBERNADA POR EL POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO

POR JORGE HARRITT*

Colombia tocó fondo. Su crisis institucional y un gobierno salpicado por sus vínculos con el narcoparamilitarismo terminarán por despertar a una población anestesiada y manipulada mediáticamente y permitirá, ¡por fin!, que en este país se comience a construir un Estado democrático y una sociedad más equitativa. El proyecto para esto que hoy seguramente parece una simple esperanza o una quimera se viene consolidando paulatinamente. Obviamente no será fácil, como nada en la vida lo es. Pero el Polo Democrático Alternativo (PDA) viene trabajando en la dirección correcta en medio, obviamente, de las dificultades y las vicisitudes.

Si países como Venezuela, Ecuador y Bolivia en Suramérica transitan actualmente por un sendero en el que la palabra democracia ha dejado ser una simple entelequia, Colombia tiene y debe darse esa oportunidad. Una oportunidad en que la defensa y construcción del Estado Social de Derecho no sean bonitas formulaciones y simple retórica que recoge la Constitución de 1991 sino una palpable realidad.

En ese sentido, el programa ideológico del PDA es contundente. No obstante que los neoliberales y los neoconservadores califican de populismo y asistencialismo, la construcción del Estado Social de Derecho comienza por garantizar la vida, la alimentación, el empleo, la vivienda, la salud y la recreación.

Los servicios públicos tienen y deben ser concebidos como un servicio social que debe ser garantizado fundamentalmente por el Estado. Por ello el PDA cuando gobierne a Colombia trabajará por la reconversión de las privatizaciones de las empresas estatales efectuadas por las administraciones de los últimos tres lustros.

La educación será un punto nodal. Se propenderá entonces por una educación de calidad para todos los colombianos. En educación superior no solamente se fortalecerá la universidad pública que ahora quiere privatizar el gobierno de Uribe Vélez, sino que se abrirán jornadas nocturnas y se creará las universidades tanto de la mujer como de la tercera edad, a fin de capacitar líderes con criterio político y compromiso social.

TRES ÁREAS ESTRATÉGICAS

Si Colombia entra por la senda de la izquierda latinoamericana tendrá que superar los esquemas fascistoides del Estado comunitario que es una versión disfrazada de neoliberalismo combinada con vulgar populismo de derecha. Para avanzar hacia un Estado democrático se deben profundizar tres áreas a saber:

- Área estatal bajo cuya responsabilidad estarán los sectores vitales como telecomunicaciones, servicios públicos domiciliarios y banca.

- Área mixta, es decir la combinación de capital estatal e internacional comprometidos en el desarrollo de sectores estratégicos.

- Área privada, en la cual el Estado dará protección para promover el desarrollo de las Pymes y la economía solidaria.

TRATAMIENTO POLÍTICO DEL CONFLICTO

Colombia no puede seguir posponiendo la solución a su ya inveterado conflicto armado. Por eso el PDA ha planteado la urgente necesidad de buscarle una salida política a la confrontación interna. Para ello hay que comenzar diferenciando claramente el narcotráfico del conflicto. Esto amerita un tratamiento político con la guerrilla, en tanto que el tráfico de sustancias sicotrópicas tiene que judicializarse por ser un delito común.

ORDENAMIENTO TERRITORIAL

El país requiere desarrollarse mediante la conformación de zonas geográficas económicas para que las provincias puedan integrarse armónicamente con las grandes ciudades, de tal manera que se logre el beneficio mutuo complementario. Las políticas territoriales que se esbozan actualmente obedecen al capitalismo salvaje, en contraposición hay que trabajar por una política territorial alternativa en la que se reconozcan como actores a los campesinos, los colonos, las comunidades indígenas y afrodescendientes, quienes terminarán siendo beneficiarias de una real reforma agraria. Y en términos políticos es prioritario romper con el centralismo de Bogotá para dar paso a una verdadera política de descentralización que posibilite el desarrollo social y económico de las entidades territoriales.

DE LA SEGURIDAD NACIONAL A LA DOCTRINA BOLIVARIANA

Como lo vienen haciendo otros países vecinos, Colombia debe optar por otra visión de Seguridad. La denominada Seguridad Democrática no es más que un mal reencauche de la doctrina de la Seguridad Nacional impuesta en los años 70 por Washington en América Latina para reprimir a través de la tortura y la violencia fratricida a la oposición y a los dirigentes de los partidos de izquierda.

Al optar por la Doctrina Bolivariana, las Fuerzas Militares además de su rol tradicional de salvaguardar la soberanía y las fronteras del país, pasan a ser un elemento participativo en el desarrollo social, contribuyendo activamente en la protección de los recursos naturales, el fomento de la educación ciudadana y el compromiso con los valores de la nacionalidad.

Una vez se haya cambiado la mentalidad guerrerista de los militares debe dárseles el derecho al voto, pues de esa manera lograrán un mayor compromiso con las políticas de desarrollo del Estado y adquirirán un alto grado de pertenencia con el país.

En esa dirección, las universidades militares pasarán a depender del Ministerio de Educación.

Igualmente, debe buscarse la separación de la Policía Nacional del Ministerio de Defensa para que pase a cargo del Ministerio del Interior. Los policías además de su labor de vigilancia ciudadana deben ser también eficaces auxiliares de la justicia. Dado su carácter civilista podrán organizarse en sindicatos.

POLÍTICA INTERNACIONAL

Luego de décadas de servilismo y cipayismo de los gobiernos colombianos con Washington, el país está en mora de ejecutar una política soberana, haciendo realidad el principio de la libre determinación de los pueblos.

Colombia tendrá entonces que dejar atrás la nefasta doctrina del "Respice Polum", introducida por el mandatario Marco Fidel Suárez a comienzos del siglo XX y practicada por casi todos sus sucesores, especialmente por Andrés Pastrana y Álvaro Uribe Vélez, y la cual se traduce en obsecuencia frente a Estados Unidos.

Por el contrario, el Polo aboga por la integración de Colombia con Latinoamérica, para lo cual propende por la unión de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) con MERCOSUR, así como apoya la consolidación del Banco del Sur y otras iniciativas como la fundación de la Universidad Latinoamericana y el Congreso Bolivariano de los Pueblos que están en ciernes.

RECUPERAR LA DIGNIDAD

Lo anterior no es simplemente enumeración de aspectos programáticos de un posible gobierno del Polo Democrático Alternativo. Son elementos que permiten visualizar con entusiasmo y confianza una política soberana de recuperación de la dignidad colombiana que conduzca a cesar la horrible noche uribista-neoliberal y avanzar hacia una verdadera democracia. No es una simple quijotada, como creerían los corifeos del régimen ultraconservador y retardatario que gobierna actualmente a Colombia. Este elemental esbozo es una apuesta por un mejor país, al fin y al cabo como se decía en el mayo francés del 68 y hoy hay que repetir con fuerza para superar la adversidad: "seamos realistas, soñemos lo imposible".

*Economista colombo-chileno, catedrático universitario y analista político, lidera el Colectivo Otra Colombia es Posible.