CUANDO CORREA DICE:
"Hace ya más de 50 años, cuando nuestro país
estaba devastado por la guerra y el caos, el gran Benjamín Carrión
expresaba la necesidad de volver a tener Patria. Esta frase fue la inspiración
de un puñado de ciudadanos que decidimos liberarnos de los grupos
que han mantenido secuestrada a la Patria, y así emprender la
lucha por una Revolución Ciudadana, consistente en el cambio
radical, profundo y rápido del sistema político, económico
y social vigente, sistema perverso que ha destruido nuestra democracia,
nuestra economía y nuestra sociedad"
UNO PIENSA:
En Benjamín Carrión, un intelectual de izquierda fallecido
en 1979 que se transformó - a mediados de los 50 - en la conciencia
moral del país ecuatoriano. Su reivindicación por parte
del Presidente Correa resulta a lo menos significativa porque sitúa
la discusión en un plano ético con un Gobierno dispuesto
a implantar valores morales indispensables en sus altos funcionarios
en y servidores públicos.
CUANDO CORREA DICE:
"De esta forma empezamos esta cruzada llamada Alianza PAIS, más
que con un lema de campaña, con una esperanza: la Patria Vuelve,
y, con ella, vuelve el trabajo, vuelve la justicia, vuelven los millones
de hermanos y hermanas expulsados de su propia tierra en esa tragedia
nacional llamada migración".
UNO PIENSA:
La tragedia de la migración por hambre de millones de ecuatorianos
que salieron a buscar el pan para sus hijos y familiares al exterior,
principalmente a España, ha sido particularmente dolorosa para
la sociedad ecuatoriana que tradicionalmente ha mantenido como esencia
estructural de su aglutinamiento social una fuerte identificación
familiar que los hace vivir en comunidades muy apegadas entre ellas,
no sólo en el ámbito familiar sino barrial y de amistad.
La ausencia de quienes están ofreciendo su sacrificio en tierras
extrañas a cambios de salarios, considerados miserables en esos
países y que con gran sacrificio envían casi en su totalidad
a sus hogares, ha dado muy duro en la memoria sentimental del pueblo
ecuatoriano y representa, por lo mismo, una de las más sentidas
reivindicaciones de la esperanzada masa que votó por esta nueva
opción llamada Correa.
CUANDO CORREA DICE:
"Esta esperanza de unos cuantos se expandió cual fuego en
pajonal, y se convirtió en la esperanza y decisión de
todos los ecuatorianos que, en Noviembre 26 del 2006, escribieron una
gesta heroica en el país y empezaron una nueva historia. Hoy,
LA PATRIA YA ES DE TODOS. Sin embargo, la lucha recién empieza.
Noviembre 26 no fue un punto de llegada, fue un punto de partida, La
Revolución Ciudadana recién se ha iniciado y nadie la
podrá parar, mientras tengamos a un pueblo unido y decidido a
cambiar".
UNO PIENSA:
Por primera vez en América Latina cuatro presidentes han adoptado
el sistema revolucionario como método de Gobierno lo cual comprueba
el fracaso y, consiguiente, descrédito de todas las fórmulas
socialdemócratas que no fueron sino caballos de Troya del capital
financiero especulativo internacional para continuar obteniendo utilidades
demenciales en el continente. Los pueblos latinoamericanos así
lo están entendiendo y, paulatinamente, comienzan a apoyar programas
revolucionarios sin que el término que había sido satanizado
por el sistema, asuste ya a nadie o, al menos, a muy pocos
CUANDO CORREA DICE:
"El primer eje de esa revolución ciudadana es la revolución
constitucional. El mandato de la ciudadanía fue claro: queremos
una transformación profunda, nuestras clases dirigentes han fracasado,
queremos una democracia donde se oiga nuestra voz, donde nuestros representantes
entiendan que son nuestros mandatarios, y que los ciudadanos somos sus
mandantes".
UNO PIENSA:
Las constituciones han sido derogadas de hecho en América Latina
muchas veces en su historia republicana. Desde formas revolucionarias
de izquierda con participación militar (Chile, 1927, Coronel
Marmaduke Grove; Perú, General Velasco Alvarado, 1968; Panamá,
1968, General Torrijos; Bolivia, 1970, General Torres); hasta formas
de insurrección popular (Cuba, 1959 y Nicaragua, 1979). Los golpes
de estado derechistas son tantos que resultaría engorros enumerarlos
y son, generalmente, de corte militar o de civiles secundados por militares.
Rafael Correa posee una vocación y formación democrático-popular
en el mejor sentido del término, y jamás se pronunció
por cambios de estructura de su país diferentes a las formas
de participación electoral. Aunque una revolución constitucional
ya se había intentado en 1970 en Chile todos sabemos cuál
fue la reacción imperialista y el final trágico de tal
pretensión. Cuando Allende dijera con voz serena - antes de ofrendar
su vida por la Constitución - que, de nuevo se abrirían
las alamedas para dar paso al hombre nuevo, es posible que estuviera
anticipando lo que está sucediendo ahora en América Latina.
Correa está propiciando la refundación de su país
por medio de una Asamblea Nacional Constituyente, forma revolucionaria
dentro de los cauces democrático republicanos ideada por Chávez,
continuada por Evo y, ahora por Ortega y Correa. Estos nuevos cuatro
presidentes, en conjunto, aparte de coincidir en sus visiones generales
sobre las nuevas formas de participación popular en el poder
que debieran instaurarse en América Latina, están creando,
de hecho, una metodología para lograr cambios reformistas y/o
estructurales de sus países a través de las urnas, cuestión
que no podrá ser ignorada, de ahora en adelante, por el resto
de las izquierdas latinoamericanas cuando elaboren sus planes de gobierno
y estrategias de acción para acceder al poder, porque la información
de éstos nuevos métodos revolucionarios, dentro de los
cauces democráticos, ya está en poder del pueblo.
CUANDO CORREA DICE:
"La institucionalidad política del Ecuador ha colapsado,
algunas veces por su diseño anacrónico y caduco, otras
por las garras de la corrupción y las voracidades políticas.
El reparto que refleja la Constitución vigente, a través
de la politización de autoridades de control, tribunales, etc.,
ha desestabilizado e inmovilizado al país. El Congreso Nacional,
supuestamente máxima expresión de la democracia representativa,
no es percibido por la ciudadanía como su representante. Por
el contrario, su pérdida de credibilidad refleja el desencanto
de millones de hombres y mujeres que ansían un cambio. Las reformas
anheladas no pueden limitarse a maquillajes. América Latina y
el Ecuador no están viviendo una época de cambios, están
viviendo un verdadero cambio de época. El momento histórico
de la Patria y de toda el continente, exige una nueva Constitución
que prepare al país para el Siglo XXI, una vez superado el dogma
neoliberal y las democracias de plastilina que sometieron personas,
vidas y sociedades a las entelequias del mercado.
El instrumento fundamental para este cambio es la Asamblea Nacional
Constituyente. En pocos minutos más, cumpliendo el mandato que
el pueblo ecuatoriano me entregara el 26 de Noviembre pasado, y en uso
de las atribuciones que la actual Constitución Política
del Estado me confiere, convocaré a la consulta popular para
que el soberano, el pueblo ecuatoriano, ordene o niegue esa Asamblea
Nacional Constituyente de plenos poderes que busque superar el bloqueo
político, económico y social en el que el país
se encuentra. Gracias al respaldo mayoritario a nuestra propuesta de
transformación, las resistencias de algunas fuerzas políticas
tradicionales han dado paso a un consenso de aceptación a nuestro
proyecto, sin que haya mediado para ello ningún acuerdo oscuro
o subterráneo. No negociaré con nadie la dignidad de la
Patria. La Patria ya no está en venta. El oprobio del pasado
histórico, con la venta de la bandera o pactos que canjeaban
votos por prebendas, ha terminado para siempre".
:
UNO PIENSA:
Correa es el cuarto escalón en esta nueva ruta hacia el socialismo
del siglo 21 como ha sido bautizado por Chávez. Los ocho años
de Chávez en el poder le servirán a Morales, Ortega y
Correa de aval para convencer a sectores diferentes a sus seguidores
que tras su proposiciones no existen intenciones malévolas de
convertir a sus naciones en "dictaduras comunistas" manejadas
por "soviets de obreros, campesinos e indios", como difunden
con tanta ineficacia los canales privados venezolanos, cada vez más
huérfanos de votos y seguidores. La condición de Correa
de catedrático novel con altos estudios en Europa, su forma metódica
de exponer planes de gobierno mediante una didáctica sencilla
- pero de gran profundidad - le han acarreado respeto y confianza a
nivel nacional ecuatoriano y en el concierto internacional. Su descripción
de las formas "democráticas" neoliberales es genial
cuando las denomina de plastilina. Así es, las manipulan rápidamente
en las formas que sea necesario a fin de robar patrimonio, elecciones,
bienes nacionales o el dinero del pueblo conseguido con sudor, sangre
y sacrificio, a través de los impuestos, tasas y consumos perniciosos
de juego, sexo, alcohol y baratijas electrónicas publicitadas
en sus canales privados de TV.
CUANDO CORREA DICE:
"El segundo eje de la revolución ciudadana es la lucha contra
la corrupción, mal enraizado en nuestra sociedad, pero también
exacerbado por modelos, políticas y doctrinas que ensalzaron
el egoísmo, la competencia y la avaricia como el motor del desarrollo
social.
UNO PIENSA:
Con el "balotazo" de los españoles de haber descubierto
un continente pulpo para la explotación inmisericorde - la teoría
del "Buen Salvaje" - llega el imperio español trayendo
consigo enfermedades desconocidas para los habitantes de estas tierras.
Estas que ayudaron a "limpiar" de indio las praderas y selvas
para convertirlas en haciendas - labor que ha continuado con esmero
el presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez y su escuadrón
de paramilitares narcotraficantes -. Importan también la corrupción
administrativa y generalizada a tal punto que el propio Rey de España
manifestó que si en construir la muralla de Cartagena se hubiera
gastado todo lo que tuvo que desembolsar él, podría admirarla
desde su palacio de El Escorial. Esa misma corrupción primaria
es de tales proporciones que los mismos partidos tradicionales de hoy
en América Latina que con diversos nombres conservan la leve
diferencia entre "pelucones" (conservadores) y "pipiolos"
(liberales), le anuncian al Rey que ellos "cuidarán"
de sus propiedades que le serían devueltas una vez concluyera
la invasión de Napoleón a España, cuestión
que todavía el Monarca español espera y en vista de lo
cual ha decido volver a apoderarse de sus antiguos predios a través
de las bancas y empresas españolas de energía y servicios.
Cuando después del falso atentado en La Habana a la nave norteamericana
"Le Maine" se inicia la toma del continente por parte del
flamante y naciente imperialismo norteamericano, se modernizan estas
formas de corrupción primaria a través de la famosa "sugar",
que no son otra cosa que fajos de dólares bajo la mesa para los
presidentes y sicarios encargados de eliminar, ahora no a los indios,
sino a los comunistas Se inicia entonces la construcción de repúblicas
bananas del mismo tamaño que la United Fruits (descrita magistralmente
por Guillén) y la toma directa e indirecta de los países
a través de la dominación política, financiera,
policial y militar con el trasfondo permanente de la corrupción
generalizada como fórmula de acción. Quienes comienzan
a erigirse como representantes del pueblo, sucumben a las tentaciones
de la corrupción. Son "úsese y bótese"
para ser "denunciados", posteriormente algunos de ellos, por
el propio imperialismo una vez no les resultaban útiles o cuando
adoptaban posiciones que ellos consideraban contrarias a los intereses
norteamericanos (casos de Noriega, Alan García, Pinochet, etc.,
etc., etc.) Y, cuando Correa se refiere a esta nueva forma de "revolución
ciudadana", involucra en su concepto a las recientes experiencias
de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador en estricto orden cronológico,
aparece el fantasma de la corrupción generalizada, en la experiencia
venezolana y a la cual le está prestando especial énfasis
al presidente Chávez. Al respecto, conviene recordar que las
experiencias socialistas intentadas por Chile y Nicaragua de los 70
jamás en ningún tribunal nacional ni internacional se
pudo demostrar formas de corrupción ejercidas por esos gobiernos
socialistas durante sus mandatos; más aún, los gobiernos
pro imperialistas instaurados ni siquiera se atrevieron a iniciar demandas
y/o procesos en tal sentido. A ellos se les puede atribuir una serie
de errores políticos relativos magnificados por el aparato comunicacional
imperialista tratando de demostrar, en falsedad, que los sistemas socialista
son inaplicables e infructuosos para el continente latinoamericano pero
en absoluto formas de corrupción de ninguna naturaleza. Como
dijera Fidel "en Cuba se puede meter la pata pero no la mano".
En cambio, la preocupante corrupción en Venezuela es evidente
y aceptada por los analistas de todas las tendencias. En prevención
de ese azote que en el caso de Venezuela fue heredado de las anteriores
repúblicas, Correa centra su preocupación en impedir que
ese flagelo se vaya a convertir también en azote de sus Gobierno
para echar por tierra sus propósitos como bien podría
ocurrir con Venezuela, desgraciadamente.
CUANDO CORREA DICE:
"Estas aberraciones también tuvieron fuertes efectos en
la seguridad ciudadana y en los niveles de violencia, no solo por la
inequidad y pauperización que las políticas aplicadas
en los últimos años han generado, sino también
porque si la competencia es buena en lo económico, ¿por
qué no también competir en las calles? Para esa lucha
contra la corrupción hemos buscado y seguimos buscando los mejores
hombres y mujeres que con manos limpias, mentes lúcidas y corazones
ardientes por la Patria, dirijan las diferentes instituciones del Estado,
y, desde ahí, con todo el respaldo político de la Presidencia
de la República, eliminen, con su ejemplo y su consagración
ciudadana, este nefasto mal"
UNO PIENSA:
Resulta evidente que la violencia que azota a los países latinoamericanos
desde la Patagonia hasta el interior de los Estados Unidos, en el plano
regional, es producto de ajustes de cuentas de mafias que operan desde
el delito callejero hasta el narcotráfico pasando por el saqueo
de los recursos del Estado. Por eso, Correa está conciente que
un hombre nuevo deberá emerger de este despertar ético
de las naciones latinoamericanas representadas, en diversos grados,
en resultados electorales favorables a las izquierdas e incapaces de
doblegar por dinero y/o coacción la voluntad popular. Deberá
reencontrarse la antigua ética popular surgida de la gesta de
las izquierdas durante la Segunda Guerra Mundial y formalizada después
de éstas con el fin del colonialismo y las formas más
perversas de la dominación imperialista. Una aceptación
ciudadana generalizada de los altos valores morales y éticos
representados por herencias como las de Bolívar, Martí,
Alfaro, el Che, Allende y/o actuales como las de Chávez, Morales
y la del propio Correa que se perfila como una mandatario honesto y
eficaz.
CUANDO CORREA DICE:
"De igual manera, se mejorará la información del
sector público, con proyectos como el gobierno electrónico,
para que los ciudadanos puedan saber en qué se utilizan sus dineros,
comparar precios unitarios de las compras públicas, etc. Endureceremos
leyes que impidan la corrupción, como la Ley de Enriquecimiento
Ilícito, y se la extenderá al sector privado, que también
deberá justificar de dónde proviene su riqueza. Sin embargo,
la lucha contra la corrupción debe ser la lucha de todo un pueblo,
por lo que se organizarán veedurías ciudadanas en las
instituciones susceptibles a la corrupción".
UNO PIENSA:
Tiene razón Correa al invocar la participación popular
más que la del aparato burocrático de control que ha demostrado
ser ineficaz y corrompido en América Latina. Contralores generales
y locales enriquecidos de la noche a la mañana al compartir el
botín de los delincuentes a cambio de la impunidad. Los casos
del Gobierno de Cuba y Chile allendista demostraron y demuestran que
el control en la base es posible y deseable por ser eficaz, práctico
e ineludible porque comienza en la célula misma que es el barrio
o el lugar de trabajo.
CUANDO CORREA DICE:
"El perdón y olvido a nivel social, se llama impunidad,
por lo que jamás olvidaremos los crímenes de los banqueros
corruptos que nos quebraron, los atentados contra los derechos humanos,
y otros tantos delitos y atracos aún sin sancionar. Por otro
lado, hay varias formas de corrupción, desde lucrar con dineros
del Estado, hasta la evasión de impuestos, pasando por comportamientos,
estructuras y, paradójicamente, leyes corruptas".
UNO PIENSA:
Verdad de apuño la señalada por Correa. Son los corruptos
y los asesinos los que promueven esas leyes aludidas a fin de hacer
borrón y cuenta nueva. ¿Y en qué consiste la cuenta
nueva? En volver a asesinar y robar a los pueblos degradándolos
aún más en su pozo insondable de miseria personal a la
que está sometida más de la mitad de la población,
en algunos casos hasta del 80% de ellos, con tendencia a aumentar, precisamente
por estas leyes de "perdón y olvido" y no el cambio
revolucionario de sus estructuras sociales, económicas y políticas,
propuesto por Correa y sus tres compañeros de programa: Chávez,
Evo y Ortega.
CUANDO CORREA DICE:
"¿Acaso no fue corrupción los 18 jubilados muertos
que tuvimos en el 2003 cuando pidieron por cerca de 2 meses un incremento
de sus míseras pensiones? No los olvidamos, compañeros
jubilados. ¿Acaso no fue corrupción el canje de deuda
del año 2000, que explícitamente buscó mejorar
el precio de los bonos en beneficio de los acreedores, mientras que
el país estaba destruido? ¿Acaso no es corrupción
la existencia de bancos centrales completamente autónomos, cuya
opulencia es un insulto a la pobreza de nuestra gente, y que, además,
no responden a controles democráticos, pero sí a burocracias
internacionales? ¿Acaso no fue corrupción la Ley de Garantía
de Depósitos, impuesta por el poder político de los banqueros,
que obligó al Estado a garantizar el 100% de los depósitos
bancarios, sin límites de monto, días antes de la quiebra
generalizada de los bancos? Todo esto nos llevó a la dolarización
de la economía, cuando en 1999 el Banco Central triplicó
la emisión monetaria para el salvataje bancario. Hoy, ya no tenemos
moneda nacional, no está más la simbología heroica
del Mariscal de Ayacucho, pero los culpables de esta destrucción,
la banca y el Banco Central, están más prósperos
que nunca.
UNO PIENSA:
Sin necesidad de llegar a explicar en detalle los episodios que son
bien entendidos por el pueblo ecuatoriano, fácil resulta adivinar
lo acontecido, porque tales situaciones han sido comunes para todos
los pueblos latinoamericanos sometidos a la humillación, la vejación
y el despojo.
CUANDO CORREA DICE:
"¿Acaso no es corrupción la existencia de leyes absurdas
como la Ley de Transparencia Fiscal, que limita cualquier gasto, menos
el servicio de la deuda?¿Acaso no fue corrupción esa barbaridad
llamada Fondo de Estabilización, Inversión y Reducción
del Endeudamiento Público -el tristemente célebre FEIREP-
que con los recursos de la nueva extracción petrolera garantizaba
el pago de deuda y recompraba ésta en forma anticipada y pre
anunciada? De esta forma, nos han robado nuestro dinero, nuestros recursos
naturales, nuestra soberanía
Pese a que la mayoría
de estos hechos, por haber estado amparados en leyes corruptas, quedarán
en la impunidad, el 26 de Noviembre del 2006 el pueblo ecuatoriano ya
condenó a sus autores y actores al basurero de la historia.
UNO PIENSA:
Lo mismo anterior. En cada país se han venido implementando leyes
anti populares para defender los intereses del imperialismo norteamericano
en crisis. Pero, tal como lo señala Correa, el pueblo está
decidiendo otra cosa, a través de la participación electoral
que será válida hasta tanto el imperialismo no decida
intervenirla militarmente como hubo de hacerlo con la martirizada Irak,
en defensa de lo que ellos consideran sus legítimos derecho a
pernada en el continente.
CUANDO CORREA DICE:
"La política económica seguida por Ecuador desde
finales de los ochenta se enmarcó fielmente en el paradigma de
desarrollo dominante en América Latina, llamado "neoliberalismo",
con las inconsistencias propias de la corrupción, necesidad de
mantener la subordinación económica y exigencia de servir
la deuda externa. Todo este recetario de políticas obedeció
al llamado "Consenso de Washington", supuesto consenso en
el que, para vergüenza de América Latina, ni siquiera participamos
los latinoamericanos. Sin embargo, dichas "políticas"
no fueron solo impuestas, sino también agenciosamente aplaudidas,
sin reflexión alguna, por nuestras elites y tecnocracias".
UNO PIENSA:
El neoliberalismo ha hecho de las suyas desde la instauración
de la tortuosa dictadura pinochetista acaecida en 1973. Sus proposiciones
iniciales eran las de un supuesto rebalse. Es decir, que la riqueza
de los ricos sería tan inmensa que "rebalsaría"
a favor de las clases populares. Nada tan mentiroso. Hoy por hoy, 34
años después, los ricos son más ricos y los pobres
son más pobres. Todo lo anterior, en un contexto "cultural"
manejada por una televisión transnacional alienante que convirtió
en paradigma el modo de vida norteamericano. Hoy por hoy, ningún
latinoamericano comulga con esas ruedas de carreta porque la mayoría
hubo de experimentar en carne propia no sólo la humillación
y la pobreza en sus países, sino muchos de ellos conocieron que
la única oportunidad de ser aceptado en Estados Unidos es para
limpiar baños porque a los norteamericanos blancos no les gustaba
esa tarea y los negros se niegan a hacerla.
CUANDO CORREA DICE:
"Los resultados de estas políticas están a la vista,
y después de quince años de aplicación, las consecuencias
han sido desastrosas. El Ecuador apenas ha crecido en términos
per cápita en los últimos tres lustros, la inequidad ha
aumentado, y el desempleo se ha duplicado con relación a las
cifras de inicios de los noventa, pese a la masiva emigración
de compatriotas ocurrida en los últimos años. Se llegó
al absurdo de defender como "prudentes" políticas que
destruyeron empleo, como aquellas aplicadas en los años 2003-2004.
El dogmatismo fue tan grande, que se llamó "populismo"
a cualquier cosa que no entendiera el dogmatismo neoliberal. Por el
contrario, cualquier cantinflada en función del mercado y del
capital, se la asumió como "técnica", en un
verdadero "populismo del capital". Recordemos a manera de
ejemplos, los bancos centrales autónomos y sin control democrático,
el simplismo del libre comercio, las privatizaciones, la dolarización
y tantas otras barbaridades. Estas políticas han podido mantenerse
sobre la base de engaños y actitudes antidemocráticas
por parte de los beneficiarios de las mismas, con total respaldo de
organismos multilaterales, los cuales disfrazaron de ciencia a una simple
ideología, y cuyas supuestas investigaciones científicas
se acercaron más a multimillonarias campañas de marketing
ideológico que a trabajos académicos. Estos organismos
también se convirtieron en representantes de los acreedores y
en brazos ejecutores de la política exterior de determinados
países, por lo que, además del fracaso económico,
también se ha mermado la soberanía y representatividad
del sistema democrático, siendo ésta una de las principales
fuentes de ingobernabilidad en el país, incomprensible para la
tecnocracia".
UNO PIENSA:
Que el único comentario factible es una felicitación sincera
porque la descripción de Correa no sólo es magistral sino
además exacta, profunda y brillante.
CUANDO CORREA DICE:
"Felizmente, como decía el General Eloy Alfaro, la hora
más oscura es la más próxima a la aurora, y el
nefasto ciclo neoliberal ha sido definitivamente superado por los pueblos
de nuestra América, como lo demuestran los procesos de Argentina,
Brasil, Uruguay, Venezuela, Bolivia, Chile, Nicaragua y ahora Ecuador.
De esta forma, la nueva conducción económica del Ecuador
priorizará una política digna y soberana, es decir, más
que liberar mercados, liberar al país de los atavismos y poderosos
intereses nacionales e internacionales que lo dominan; con una clara
opción preferencial por los más pobres y postergados;
y priorizando al ser humano sobre el capital. Sin embargo, Ecuador y
Latinoamérica deben buscar no solo una nueva estrategia, sino
también una nueva concepción de desarrollo, que no refleje
únicamente percepciones, experiencias e intereses de grupos y
países dominantes; que no someta sociedades, vidas y personas
a la entelequia del mercado; donde el Estado, la planificación
y la acción colectiva recuperen su papel esencial para el progreso;
donde se preserven activos intangibles pero fundamentales como el capital
social; y donde las aparentes exigencias de la economía, no sean
excluyentes y, peor aún, antagónicas del desarrollo social.
Con respecto a la deuda externa, uno de los principales desafíos
del Ecuador es vencer la cultura de endeudamiento que hemos adquirido
a través de los años, y que nos ha llevado a una situación
de sobre endeudamiento altamente costosa para el país. Con la
nueva política de endeudamiento el país deberá
utilizar tanto ahorro interno cuanto sea posible, y solo endeudarse
cuando sea estrictamente indispensable. Para ello, se redefinirá
la política de endeudamiento con los organismos multilaterales
y gobiernos, y los préstamos externos se usarán fundamentalmente
para inversiones productivas que generen flujo de divisas para pagar
los préstamos, mientras que los proyectos sociales se financiarían
con recursos propios".
UNO PIENSA:
Con los propósitos enunciados por Correa se eleva el nivel estratégico
de confrontación con el imperialismo. Es la deuda externa de
estos países succionados y sometidos, la que más duele
a los sátrapas financieros del mundo actual porque en ella está
basada su seguridad y bienestar futuro. El tema no ha sido tocado hasta
ahora por el Presidente Chávez a quien su hoy apasionada seguidora,
la filosofa chilena Marta Hanecker, calificara algún día
al comienzo del gobierno bolivariano, como el más puntual y excelente
servidor de la deuda externa de su país. Y, curiosamente quien
por primera vez se atrevió a poner banderillas sobre el toro
embestidor de la banca internacional orquestada por el FMI, fueron dos
presidentes que hoy están a la derecha del cuarteto izquierdista
actual: primero, Alan García, proveniente nada más y nada
menos que de las canteras de la Acción Popular Revolucionaria
Antiimperialista - APRA - de Haya de la Torre y hoy arrodillado sirviente
de los intereses norteamericanos en su país y en el resto de
América Latina. No obstante cada país tiene sus condiciones
específicas y, basado en tal hecho, pudiéramos determinar
que no existe una sola fórmula para resolver el problema de la
deuda externa sino varias o innumerables. Resumiendo las aludidas podríamos
agruparlas en las siguientes: 1) en el intento frustrado de Alan García
de, simplemente, no pagar en absoluto la deuda externa en su primer
gobierno; 2) el ajuste a valores menores del presidente de Argetina
Néstor Kirchner que desconoce el 70% de la misma aduciendo, además
que está se había pagado ya por decenas de veces, en realidad
(con lo cual no es explica porque se reconoce el 30% de la misma); y,
3) la nueva y atractiva teoría propuesta por Correa que consiste
en estudiar en retrospectiva cada caso del saqueo a las arcas del Estado
en forma de deuda externa propiciada por los organismos internacionales
y llevada a cabo por vendepatrias ecuatorianos denunciados por el nuevo
Presidente. El tema está en el tapete y de su adecuada conducción
por parte de estos cuatro presidentes ejemplares dependerá el
futuro de este atormentado continente.
CUANDO CORREA DICE:
"Sin embargo, no habrá solución integral al problema
de la deuda mientras no haya reformas a la arquitectura financiera internacional,
por lo que es necesaria una acción concertada de los países
deudores para redefinir el criterio de sustentabilidad del servicio
de la deuda, determinar la deuda externa ilegítima, así
como promover la creación de un Tribunal Internacional de Arbitraje
de Deuda Soberana. Desde un punto netamente financiero, la sustentabilidad
del servicio de la deuda significa todo lo que un país pueda
pagar sin comprometer flujos financieros futuros, independientemente
de los niveles de bienestar al que someta a su población. Un
criterio de sustentabilidad adecuadamente definido debe considerar implicaciones
de bienestar, como por ejemplo, el servicio de deuda que permita a los
países endeudados alcanzar las Metas del Milenio. Por otro lado,
existe deuda externa ilegítima, adquirida en situaciones dudosas,
que no se utilizó para los fines para los que fue contratada,
o que ya ha sido pagada varias veces. Luego de definir adecuadamente
el criterio de sustentabilidad y lo que es deuda ilegítima, un
Tribunal Internacional, imparcial y transparente, debería decidir
la deuda a pagar, la capacidad de pago y modo de pago de los países
endeudados. Cabe indicar que en estos momentos, no existe dicho tercero
imparcial y los países endeudados tienen que acudir al FMI, es
decir, al representante de los acreedores. Por otro lado, mientras los
países latinoamericanos deben y transfieren ingentes cantidades
de recursos al primer mundo, lo cual impide su desarrollo, al mismo
tiempo, los países de la cuenca amazónica constituyen
el pulmón del planeta, pulmón sin el cual la vida en la
tierra se extinguiría. Sin embargo, por ser el aire puro un bien
de libre acceso, nuestros países no reciben la justa compensación
por el servicio que generan. Con dichos fondos, se podría pagar
a los acreedores de los países endeudados generadores de medio
ambiente, sin comprometer el desarrollo de estos últimos, dentro
de una lógica no de caridad, sino de estricta justicia. Por otro
lado, los países latinoamericanos ni siquiera necesitarían
de una condonación de deuda, sino de una adecuada reestructuración
y financiamiento de la misma. De hecho, en el caso de Ecuador, la transferencia
neta con los organismos internacionales es negativa, es decir, en general
es más lo que paga que lo que recibe de estos organismos. Es
claro que no se puede hablar de ayuda para el desarrollo mientras esta
situación continúe. Con la nueva política económica,
Ecuador comenzará a independizarse de los organismos internacionales
representantes de paradigmas e intereses extranjeros, más aún
cuando los créditos multilaterales y el financiamiento en general,
son las nuevas formas de subordinar a nuestros países.
Por otro lado, al mismo tiempo que los países latinoamericanos
buscan financiamiento, la región tiene centenas de miles de millones
de dólares en reservas invertidos en el primer mundo, lo cual
constituye un verdadero absurdo. Por ello, el traer esas reservas a
la región, juntarlas y administrarlas adecuadamente en un Banco
del SUR, es decir, el inicio de una gran integración financiera,
más que un imperativo económico, constituye un imperativo
del sentido común y de soberanía. Para ello, por supuesto,
deberá acabar ese sin sentido técnico de la autonomía
de los bancos centrales, que, a espaldas de nuestros países,
envían nuestras reservas fuera de la región. Como dice
la encíclica Laboren Exercem de Juan Pablo II, el trabajo humano
no es un factor más de producción, sino el fin mismo de
la producción. Sin embargo, el neoliberalismo redujo al trabajo
humano a un simple instrumento más que hay que utilizar o desechar
en función de las necesidades de acumulación del capital.
Para esto, se generalizaron en América Latina formas de explotación
laboral bastante bien disfrazadas con eufemismos como "flexibilazación
laboral", "tercerización", "contratos por
horas", etc. Cabe indicar que, de acuerdo a múltiples estudios,
esta "flexibilización laboral" ha sido una de las reformas
que menos resultados ha dado en la región, sin que exista con
ella mayor crecimiento, pero sí una mayor precarización
de la fuerza laboral, y con ello, mayor desigualdad y pobreza. Pero
incluso si la flexibilización hubiere dado resultado, no podemos
rebajar la dignidad del trabajo humano a una simple mercancía.
Ya es hora entender que el principal bien que exigen nuestras sociedades
es el bien moral, y que la explotación laboral, en aras de supuestas
competitividades, es sencillamente inmoral. Uno de las principales razones
para la explotación laboral ha sido la falacia de la competencia.
Este es un principio ya bastante cuestionado entre agentes económicos
al interior de un país, pero es un verdadero absurdo entre países,
donde debe primar la lógica de la cooperación, de la complementaridad,
de la coordinación, del desarrollo mutuo. Esta globalización
neoliberal, inhumana y cruel, que nos quiere convertir en mercados y
no en naciones, que nos quiere hacer tan solo consumidores y no ciudadanos
del mundo, es muy similar en términos conceptuales al capitalismo
salvaje de la Revolución Industrial, donde antes de que, por
medio de la acción colectiva, las naciones lograsen en su interior
leyes de protección laboral, la explotación no tuvo límites.
Ya es hora de que, en la búsqueda de una nueva forma de integración
que supere la visión puramente mercantilista, nuestros países
adopten una legislación laboral regional, que recupere la centralidad
del trabajo humano en el proceso productivo y en la vida de nuestras
sociedades, y que evite este absurdo de competir deteriorando las condiciones
laborales de nuestra gente. En todo caso, en Noviembre 26 del 2006,
se firmó también la partida de defunción de la
explotación laboral en el Ecuador, y sobretodo de esa farsa llamada
"tercerización".
UNO PIENSA:
El aberrante sistema productivo neoliberal ha empobrecido a las naciones
dominadas en todo el mundo. No es necesario abundar en explicaciones
ya que la exposición de Correa al respecto es no tan solo magistral
sino depurada gracias a un nivel académico que, siendo complejo,
es sintético y de fácil comprensión. Es el propio
sistema neoliberal y pro imperialista el que está matando las
gallinas de los huevos de oro al dejar fuera de la línea de consumo
a los trabajadores del continente y, mucho más, a sus desempleados.
Los nuevos países que abrazan el socialismo del siglo 21 deberán
devolverle la legitimidad y preponderancia al trabajador dignificando
sus salarios que al no ser competitivos en un mundo globalizado donde
toca pelear precios con grandes monopolios dueños no sólo
de tecnologías de punta sino de inmensos mercados y recursos
financieros, necesitara poner en práctica una nueva forma de
comercio solidario y regional que, obligadamente deberá estar
protegido por barreras arancelarias o de simple y llana prohibición
como lo hace China en la actualidad, a pesar de ser vendedora de la
mayor parte de la bisutería que consume el mundo. Para comprender
y llegar a adoptar tal decisión resultará fundamental
poner fin a los mitos de la globalización y de la libre competencia.
Deberán desaparecer en el panorama latinoamericano las concesiones
gratuitas de ingreso de mercancías que no sólo son excedentes
de los países desarrolladas que de no existir estos mercados
secundarios habrían de botar a la basura sino el rechazo cultural
a los misiles ideológicos teledirigidos a las mentes de los sectores
populares y elaborados por agentes conductualistas y publicistas malévolos
en contra de los pueblos sometidos del mundo. Tales entelequias deberán
comenzar a ser denunciadas y eliminadas de las falsas creencias populares.
Los profesionales "tecnócratas" que trabajan a nivel
privado y de gobierno saben que son estafas concertadas con las cuales
no vacilan en engañar a los pueblos por unas pocas monedas si
se comparan con los montos monstruosos que los dominantes obtienen en
cada operación y en su conjunto en total.
CUANDO CORREA DICE:
"En cuanto a nuestro IV Eje, la revolución en las políticas
sociales, partiremos del principio de que la inversión en el
ser humano, además de ser un fin en sí mismo, constituye
la mejor política para un crecimiento de largo plazo con equidad.
Sin embargo, Ecuador es uno de los cinco países latinoamericanos
con menor inversión social por habitante, siendo su gasto social
per cápita aproximadamente la cuarta parte del promedio de la
región. Es necesario, entonces, revertir esta situación,
para lo cual se requiere liberar recursos de otras áreas, y básicamente
del insoportable peso de la deuda externa. Por ello, iremos a una renegociación
soberana y firme de la deuda externa ecuatoriana, y, sobretodo, de las
inadmisibles condiciones que nos impusieron en el canje del año
2000. No obstante lo anterior, los países exitosos no solo han
tenido un alto capital humano, sino que también han sido sociedades
motivadas, con energías intrínsecas, mirando juntos hacia
los mismos objetivos, socialmente cohesionados, conjunto de características
que se conocen como "capital social. Lamentablemente, en las últimas
décadas es claro el deterioro del capital social del Ecuador,
fenómeno que en gran medida puede ser vinculado a una estrategia
de desarrollo basada en el individualismo de mercado y a los programas
de estabilización y ajuste estructural frecuentemente diseñados
en función del cumplimiento de compromisos externos, obviando
los grandes compromisos nacionales y de esta forma fracturando la cohesión
social. En consecuencia, nuestra política económica integrará
explícitamente sus efectos sobre el capital humano y social,
considerando su preservación como fundamental para el desarrollo
y por encima de temporales y muchas veces aparentes logros económicos.
En este sentido, la política social debe ser diseñada
como una parte fundamental de la política económica, y
no simplemente con un criterio asistencialista y como remiendo de esta
última".
UNO PIENSA:
Que por desgracia las justas aseveraciones de Correa entran en un plano
ideal irrealizable, por el momento. La denominada deuda social latinoamericana
tiene más de 500 años de débitos constantes contra
el bienestar y dignidad de sus pueblos. No habría capital en
el mundo capaz de financiar una nivelación social. Se supone
que Correa emprenderá reformas importantes en el plano social
pero estas estarán limitadas por irremediablemente por la acción
saboteadora de los agentes del sistema neoliberal en boga y sus depredadores
oligárquicos representados con toda propiedad, precisamente,
en persona de su repugnante contendor en las últimas elecciones,
Álvaro Noboa, prototipo exacto de la vulgaridad, cinismo y criminalidad
de los representantes del neoliberalismo nacional e internacional en
los distintos países latinoamericanos. Ellos, actuales dueños
de los medios de comunicación y de producción; de la banca,
el comercio, la industria y los servicios, procederán a enfilar
sus poderosos cañones contra la gestión que ha iniciado
Correa. Esperamos que el viacrucis que le espera no sea tan difícil
y doloroso como el que hubo de soportar Chávez en su momento
con final feliz y, el de Allende, con final trágico. De la acción
y decisión revolucionaria del pueblo ecuatoriana protagonista
de impresionantes gestas de movilización en su historia y, particularmente,
en los últimos años, dependerá la posibilidad de
liberarse de sus yugos, cadenas y opresores en el marco de los conceptos
tan claros y precisos del presidente Correa.
CUANDO CORREA DICE:
"Otro costo desgarrador de la crisis: La Emigración Ecuatoriana.
Sin duda, el mayor costo del fracaso del modelo neoliberal y la consiguiente
destrucción de empleo, ha sido la migración. En la historia
política de América, una de las prácticas más
aberrantes fue la del destierro, que se inició con los mitimaes,
en transplantes forzosos de comunidades que fueron disgregadas de su
entorno original. La migración supone precisamente este tipo
de ofensas a la humanidad, de desarraigos y desgarramientos familiares.
Los exiliados de la pobreza, en nuestro país, suman millones,
y, paradójicamente, son quienes, con el sudor de su frente, han
mantenido viva la economía a través del envío de
remesas, mientras los privilegiados despachan el dinero hacia el exterior.
Solamente la banca ecuatoriana tiene cerca de dos mil millones de dólares
de ahorro nacional depositados en el extranjero, en nombre, según
su particular visión, de supuestas prudencias, eufemismo que
disfraza su falta de confianza y compromiso con el país. Que
a todos les quede claro: a este país lo mantienen los pobres.
Un agravante a esta situación consiste en que los millones de
inmigrantes, pese a su esfuerzo de Patria y a sostener en gran parte
la economía del país, ni siquiera tienen representación
política. Esta situación inadmisible se empezará
a corregir desde la próxima Asamblea Nacional Constituyente,
donde habrá tres asambleístas por parte de esa Quinta
Región del país: los hermanos migrantes. De igual manera
se dará a los migrantes representación legislativa permanente,
y se creará la Secretaría Nacional del Migrante, con rango
de ministerios, para velar eficazmente por el bienestar de nuestros
hermanos en el extranjero y de sus familias en la nación.
UNO PIENSA:
Otra radiografía Latinoamericana. Con el agravante de que muchos
de sus víctimas hubieron de estudiar carreras prolongadas y costosas
para terminar lavando platos "en el gran país del norte"
o en España. También se produce el otro extremo: el de
eminentes profesionales - en quienes cada país ha invertido millones
en su formación - terminen sirviendo al desarrollo tecnológico
y científico de países desarrollados, particularmente
el de Estados Unidos. Esos mismos propagandistas pro norteamericanos
son los que exaltan como un gran "triunfo" para el país
que alguno de sus compatriotas haya llegado a determinada posición
en el mundo intelectual o científico en algún país
desarrollado cuando lo que en realidad representa tal hecho, es una
inmensa pérdida financiera, monetaria, intelectual y científica
para el país natal que lo formó.
CUANDO CORREA DICE:
"Otro sector de enorme vulnerabilidad en nuestra sociedad es
el de la población carcelaria. Existe en ese laberinto de culpabilidad
una suerte de ciego rumor del que emergen dolor, soledad y desamparo.
Las leyes impuestas en los años noventa en la América
Latina suponen que el problema de la droga solo tiene una salida: la
represión, y aquel concepto, muchas veces agenciado por lacayos,
impuso condenas aún más severas que las aplicadas a delitos
contra la vida. Esas sentencias, para hacer méritos ante patrones
extranjeros, jamás consideraron la naturaleza de la infracción,
y, como consecuencia de ello, nuestra población carcelaria, en
un alto porcentaje, no tiene rostro delincuencial, sino caras de madres
solteras, de jefes de familia empobrecidos, de jóvenes sin trabajo,
forzados por la miseria a transportar unos cuantos gramos de droga,
por los que sufren penas de reclusión de 8, 12, 16 años.
A esa población carcelaria no la olvidaremos. Como jamás
podremos olvidar a las internas de la tercera edad sentenciadas por
quienes quieren quedar bien con los patrones; a los extranjeros que
se pudren en un suelo ajeno; a los niños que viven el calvario
de pérdida de libertad de sus padres. No los olvidaremos. "De
igual manera lucharemos contra la discriminación en todas sus
formas, sobretodo la de género y étnica. Aunque todavía
nos falta mucho por hacer, ya hemos dado los primeros pasos al contar
por primera vez en la historia con un gabinete donde más del
40% de sus miembros son mujeres, así como al tener el primer
ministro afroecuatoriano de la historia del país, nuestro entrañable
poeta Antonio Preciado. Finalmente, no nos olvidamos de los niños
de las calles, del trabajo infantil, de las madres solteras, de los
enfermos terminales, de los discapacitados, y de tantos grupos postergados
de nuestra sociedad. Para ellos, se creará la Secretaría
de Solidaridad Ciudadana, a cargo de ese extraordinario hombre, patriota
y compañero de lucha, nuestro Vicepresidente Lenín Moreno".
UNO PIENSA:
Estas evocaciones circunstanciales nos muestra la dimensión humanista
de Correa. También su tendencia a tratar el todo sin omitir detalle
por irrelevante que parezca en un momento dado.
CUANDO CORREA DICE:
"Ecuador se integra desde hoy y de manera decidida a la construcción
de la Gran Nación Sudamericana, aquella utopía de Bolívar
y San Martín, que, gracias a la voluntad de nuestros pueblos,
verá la luz, y, con sus centellas históricas será
capaz de ofrecer otros horizontes de hermandad y fraternidad a los pueblos
sudamericanos, pueblos justos, altivos, soberanos. Cuando hace medio
milenio los primeros europeos llegaron a las tierras que hoy se conocen
como América, encontraron un paraíso donde los seres humanos
vivían armónicamente con la naturaleza. Por miles de años,
tribus, pueblos y civilizaciones fueron construyendo un mundo en el
que la Paccha Mama, la madre tierra era respetada, porque era la madre
primaria, la madre de todas las madres. Tres siglos de conquista y de
colonia marcaron para siempre a los hombres y a la tierra americana.
Hace más de dos siglos surgen los próceres, indígenas,
negros, blancos y mestizos. Son los hijos del sol y la razón,
en la que se destaca el médico, el precursor, el hombre universal,
Eugenio Espejo, que representa el despertar primero de esta América
insurgente. Miranda consolida el pensamiento en propuesta estratégica
y Simón Rodríguez entiende que las repúblicas sin
republicanos se convertirán en simples republiquetas, como hoy,
cuando parafraseamos al maestro y decimos: una nación sin ciudadanos
no es una nación. Por esos años, un 10 de Agosto de 1809,
la llama se enciende en Quito, conocida desde entonces como Luz de América.
Esa generación insumisa fue exterminada por los colonialistas,
pero sería un hombre, único y genial, quien habría
de emprender, desde Caracas, la heroica lucha de la independencia americana,
acompañado de Manuela Sáenz, que tejió su bandera
revolucionaria con retazos de amor, de talento y de decisión
sublime. Había un solo camino y Bolívar lo comprendió
al condicionar nuestro destino común a la creación de
"Una Nación de Repúblicas hermanas". Doscientos
años han pasado sin que el sueño bolivariano pueda concretarse.
¿Tendremos que esperar doscientos años más para
lograrlo? Recordando al propio Bolívar, cuando los temerosos
y los pusilánimes le reclamaban su vehemencia por la causa de
la independencia americana y le decían que había que esperar,
el joven y futuro Libertador les respondió, ¿es que trescientos
años de espera no son suficientes? Y años más tarde,
el gran poeta Pablo Neruda, invocaba al Libertador, al decir:
Yo conocí a Bolívar una mañana larga
En la boca del Quinto regimiento
Padre, le dije
Eres o no eres o quién eres
Y mirando el cuartel de la montaña dijo
Despierto cada cien años cuando despierta el pueblo
Y fue 100 años después de la gesta libertaria bolivariana
que volvió a despertar el pueblo, liderado por el General Eloy
Alfaro -discípulo de Montalvo y amigo de Martí-, para
quien "en la demora estaba el peligro". Ahora, a los cien
años de última Presidencia de Alfaro, nuevamente ese despertar
es incontenible y contagioso. Solamente ayer, en el páramo de
Zumbahua, con nuestros hermanos indígenas, se repetía
aquel coral rebelde y cívico que inunda las calles de América:
"Alerta, alerta, alerta que camina la espada de Bolívar
por América Latina"
UNO PIENSA:
Aún cuando no existe un concepto unánime en favor de Bolívar
entre los sectores progresistas del continente respecto de su calidad
y condición revolucionaria como si lo hay, por ejemplo, en torno
a Martí, su imposición apasionada por parte de Chávez
se ha transformado en un punto de unión basado en una simbología
anti norteamericana que manejó Bolívar no por razones
conceptuales sino coyunturales demostradas en una evidente ausencia
de posiciones críticas contra el imperialismo inglés que,
para aquella época, era mucho mas aberrante y dominante que la
nación gringa. No obstante, como método estratégico
resulta válido y efectivo, el utilizar la figura de Bolívar
como catalizador de un ideario que, necesariamente, tendrá que
ser antinorteamericano para que pueda ser eficaz se desarrolle con efectividad
en una dirección apropiada.
CUANDO CORREA DICE:
"Ahora nos toca a nosotros, Señores Presidentes. Los pueblos
no nos perdonarán si no logramos avanzar en la integración
de Nuestra América, para usar la entrañable concepción
de Martí. Por esta historia de sueños compartidos, el
gobierno ecuatoriano manifiesta a sus hermanos su compromiso profundo
con la integración de nuestros pueblos. Esperamos el regreso
de Venezuela a la CAN, para que junto al Mercosur, a Chile, Surinam
y Guayana, se concrete lo antes posible la institucionalización
de la Comunidad Sudamericana y las acciones sociales, culturales, económicas
y políticas tan enunciadas y ofrecidas en palabras se hagan carne
y realidad. El gobierno del Ecuador, como ustedes lo conocen ya, Señores
Presidentes y representantes de los países sudamericanos, ofrece
a Quito, Luz de América, como un espacio para la reflexión
y construcción de la Comunidad Sudamericana. Que la futura Secretaría
Permanente se instale en tierras ecuatorianas, si ustedes señores
presidentes lo consideran oportuno y conveniente. Hagamos honor al sacrificio
de los próceres y libertadores y al clamor de nuestros pueblos
para que Sudamérica se convierta en ejemplo ante el mundo de
una Gran Nación Sustentable de Repúblicas Hermanas, para
el bien nuestro y ejemplo para toda la humanidad.
UNO PIENSA:
En el fervoroso llamado por parte del Presidente Correa a la unidad
continental donde tantos intentos han sido frustrados por la traición
, la corrupción y, lo que es mas frecuente, merced a la penetración,
intromisión e intervención imperialista en los destinos
de estos, nuestros países latinoamericanos