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"COLOMBIANÓLOGO" ADAM ISACSON HABLA PARA CRONICÓN ANTE FRACASO DEL PLAN COLOMBIA, HABRÁ DISMUNICIÓN DE AYUDA ECONÓMICA DE WASHINGTON |
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Tras admitir la Oficina estadounidense de Política Nacional de Control de la Droga (ONDCP) de la Casa Blanca que el cultivo de hoja de coca en Colombia registró durante 2005 un aumento del 26% pese a las fumigaciones y el Plan Patriota, el gobierno de Washington ha considerado disminuir la ayuda económica al gobierno colombiano y previendo este hecho, el presidente Álvaro Uribe viene planteando la urgente necesidad de un nuevo impuesto de guerra con miras a sostener la lucha antinarcóticos y antisubversiva. Esta lectura sobre el fracaso y la sostenibilidad en el mediano plazo del Plan Colombia la hizo en entrevista con www.cronicon.net, el analista sobre el conflicto colombiano y politólogo norteamericano Adam Isacson, master en Relaciones Internacionales de la Universidad de Yale, quien se desempeña como director del Centro para la Política Internacional con sede en Washington, durante su reciente visita a Bogotá, donde intervino en un seminario sobre política antidroga organizado por el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo. |
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"La meta de Washington al iniciarse el Plan Colombia
era reducir las hectáreas en un 50 por ciento en seis años.
Los nuevos datos demuestran que el Plan ha fallado. No estamos ni cerca
de esa meta. Los niveles anunciados -144.000- son muy superiores a los
que existían en el país incluso antes de que se iniciara
el plan en 1999, cuando alcanzaban las 122.500 hectáreas",
explica Isacon.
Considera, además, que fumigar sin ofrecer otras alternativas no hace más que reducir la coca en una zona determinada, por un plazo específico. Por eso es que fumigaciones, "planes patrióticos" o "seguridad democrática" constituyen estrategias incompletas que solo darán resultados limitados. A comienzos de este año, el Instituto de Altos Estudios de Seguridad del gobierno de Francia (Inés) había previsto ya el fracaso del Plan Colombia. "En el plano de la lucha contra la guerrilla los resultados han sido relativos. Las FARC siguen controlando regiones periféricas y conservan una fuerza de ataque y en materia antidrogas no se han eliminado los cultivos ilícitos", colige el documento del instituto francés. AYUDA SE REDUCIRÁ EN US$17 MILLONES Cuando se aprobó el Plan Colombia en el año 2000, Estados Unidos estaba en superávit y no enfrentaba los costos de su invasión a Irak. Ahora, en cambio, la situación es diferente. La ayuda a Colombia será, en caso de que haya prórroga del Plan, la misma que hace seis años. Es decir, la cooperación económica para 2007 se calcula en 724 millones de dólares, lo cual significa que se reducirá en 17 millones con respecto a 2006, señala Isacson. Al mismo tiempo hay un hecho en el que este politólogo hace énfasis para hacer ver que el presidente Uribe en el último año no ha conseguido la cooperación estadounidense que esperaba. En efecto, explica, "Uribe no ha logrado convencer a la administración Bush de incrementar la ayuda financiera militar y policial para Colombia. Desde el segundo semestre de 2005, el mandatario colombiano ha estado pidiendo 150 millones de dólares para proseguir su lucha contra la insurgencia y la erradicación de cultivos ilícitos. Sin embargo esta petición no logró incluirse en el proyecto de financiamiento de ayuda extranjera para 2006 ni para 2007. Esto quiere decir que mantendrá a Colombia en el mismo nivel de ayuda norteamericana de 2003. Tampoco Colombia recibirá ayuda económica de Washington para la movilización paramilitar". CONDICIONES A URIBE Sin embargo, Isacson dice que la ayuda de Washington está condicionada a la colaboración de Uribe Vélez respecto de la extradición de narcoparamilitares a Estados Unidos. En otras palabras, el Departamento de Estado y el Pentágono están haciendo valer su cooperación económica y militar para presionar al gobierno colombiano.. Isacson sostiene que los 150 millones de dólares que viene solicitando Uribe podrían darse "siempre y cuando se cumplan dos condiciones que el Departamento de Estado le ha puesto al presidente Uribe: una, que el gobierno colombiano coopere en forma efectiva y expedita en la extradición de narcoparamilitares; y dos, que se les exija a los paramilitares desmovilizados la información necesaria para desmontar sus redes. Según la Casa Blanca, ninguna de estas condiciones se están cumpliendo. Colombia, entonces, deberá recurrir a otras fuentes para cubrir los gatos de la desmovilización paramilitar que está resultando mucha más costoso que lo esperado". Y es que Washington es consciente de que "en el proceso de negociación entre Uribe y los paramilitares se han manejado muchas cosas por debajo de la mesa. Hay una paramilitarización evidente en el país. Si Uribe es reelegido, habrá mayor empoderamiento paamilitar tanto en el nivel regional como institucional. En Colombia se está consolidando un Estado mafioso de enormes entronques con el poder político". SE MANTIENE PORQUE ES UN NEGOCIO Este investigador que lleva más de seis años haciéndole un seguimiento al conflicto colombiano afirma que si bien como está demostrado hasta la saciedad que el Plan Colombia constituye un gran fracaso, el mismo "se mantiene porque es un negocio para algunos sectores bélicos de Estados Unidos y porque, además, es la perfecta excusa para que Washington intervenga en asuntos internos en América Latina. La política contra las drogas de Estados Unidos en Colombia está estancada, mientras su intervención en la guerra crece". Si bien el Plan Colombia llega este año su vencimiento, la administración Bush espera mantenerlo con una modesta ayuda de algo más de 700 millones de dólares anuales, de los cuales el 80% constituye material militar y químico, pues no hay que olvidar, agrega Isacson, que Colombia es el único país en los Andes que ha permitido la rociadura aérea. Dado que países cultivadores de coca como Perú y Bolivia han rechazado las fumigaciones por problemas de salud y contaminación ambiental, las empresas transnacionales que fabrican este tipo de aerosoles les queda como último recurso de su negocio el Estado colombiano. Empero, el programa del aerosol ha demostrado ser un obstáculo terrible a cualquier esfuerzo de ganar "corazones y las mentes" en la Colombia rural. La fumigación no ha reducido la fuente de la droga y ha generado, además, problemas ambientales en la zona fronteriza colombo-ecuatoriana, causando desavenencias entre los gobiernos de Bogotá y Quito, concluye Isacson. |
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