AFIRMA JAIME MANTILLA, DIRECTOR DE DIARIO HOY DE QUITO

"LOS ABRUPTO CAMBIOS DE GOBIERNO EN ECUADOR HAN SERVIDO PARA SALVAR LA DEMOCRACIA"

POR FERNANDO ARELLANO ORTIZ

El proceso político ecuatoriano vive en permanente conflicto. Luego de la caída de Lucio Gutiérrez en abril de 2005, su sucesor, el actual presidente Alfredo Palacio intenta devolverle al Ecuador su estabilidad democrática, pero no ha logrado un mínimo consenso entre los distintos sectores políticos y sociales. Su propuesta de convocar una Asamblea Constituyente no tuvo acogida en el Congreso y hasta ahí llego su intento por lograr una reforma institucional que permita superar los problemas de gobernabilidad. Mientras tanto, la campaña electoral con miras a los comicios presidenciales de octubre de 2006, ya prendió motores.

Por lo pronto, varios dirigentes políticos o líderes de opinión han postulado sus nombres como candidatos presidenciales. El ex vicepresidente León Roldós Aguilera por el Movimiento Red Ética y Democrática; el ex ministro de Gobierno Jaime Damerval por Concentración de Fuerzas Populares (CFP); el alcalde indígena de Cotacachi; Auki Tituaña por Pachakutik; el ex ministro de Economía, Rafael Correa por Alianza Ciudadana País; el diputado Marco Proaño Maya por la Federación de Jubilados; y el catedrático universitario y analista político César Montúfar por Clave Democrática, comenzaron a montar sus cuarteles y han iniciado sus respectivas actividades proselitistas.


Alfredo Palacio

Falta sin embargo, que los partidos más fuertes y tradicionales del Ecuador como la Izquierda Democrática (ID) y el Partido Social Cristiano (PSC) definan sus estrategias, lo cual seguramente harán en el primer semestre de 2006.

En la ID toma fuerza el nombre del actual alcalde de Quito, Paco Moncayo, mientras en el ultraderechista PSC del controvertido y autoritario ex presidente León Febres Cordero, la más opcionada para ser candidata presidencial es la abogada y diputada guayaquileña Cynthia Viteri. Se da por descontado, además, que por tercera vez consecutiva postule su nombre el magnate del banano Álvaro Noboa en representación del Prian.

Para analizar el intrincado devenir político del Ecuador, www.cronicon.net dialogó con el periodista Jaime Mantilla Anderson, director de diario Hoy de Quito. El siguiente es su análisis sobre la coyuntura socio-política de su país.

¿La falta de gobernabilidad y la carencia de institucionalidad es una constante histórica en el Ecuador?

Creo que no, en los últimos 25 años desde que se estableció la democracia empezó un deterioro de la institucionalidad debido a la serie de confusiones que se dejaron en la Constitución que se aprobó. En el Ecuador existen más de nueve mil leyes, alrededor de 900 leyes contradictorias, obviamente la actividad de los abogados y de los jueces alrededor de esa maraña jurídica hace que gradualmente la población vaya desconfiando de las instituciones, especialmente de un poder público tan importante como la justicia. Al mismo tiempo, los partidos políticos no han sido sólidos en el sentido ideológico sino simplemente caudillistas, llegamos a tener 22 partidos en un momento, también ello ha contribuido a la desinstitucionalización, porque el principal gestor de una democracia son los partidos sólidos, cuando existen tantos partidos caudillistas se desarma el concepto democrático. No es que tradicionalmente hayamos carecido de institucionalidad, si bien es cierto que hemos vivido muchos cambios abruptos de gobierno, pero con ello se ha salvado la democracia y eso es lo que no se ha comprendido hacia fuera. El último cambio de gobierno, precisamente, fue para salvar la democracia: el Presidente legalmente electo que se encuentra ahora en la cárcel luego de un corto exilio Bogotá, violó la Constitución al despojar el Tribunal Supremo Electoral y el Tribunal de Garantías Constitucionales y hasta hoy estamos tratando de integrar esas dos instituciones básicas para un flujo normal tanto democrático como institucional.

El gobierno de Alfredo Palacio en el poco tiempo que lleva ha demostrado incertidumbre por el cambio continuo de ministros y de inmediatos colaboradores. ¿Por qué esa inestabilidad al interior del gobierno, acaso no existe un proyecto político claro y coherente?

El problema es que el gobierno del presidente Palacio ha adaptado el esquema que traía Lucio Gutiérrez a la necesidad de prolongar o mantener la democracia, pero con un problema gravísimo y es que él es un médico que jamás en su vida ha tenido ni ha militado en un partido político; no tiene una ideología que le guíe políticamente y llegó al gobierno de golpe. Cuando él se encuentra de pronto en la responsabilidad de gobierno tiene que confiar en quienes conocía para comenzar a dirigir. Y a quiénes conocía, pues a sus pacientes, a sus amigos y a sus parientes. A sus pacientes no los podía poner en el gobierno, entonces qué tenía que hacer: ir buscando a través de asesores a diversas personas de distintos partidos que le quisieran funcionar. Conforma un gabinete de distintas visiones; es obvio que ese gabinete tenga choques.

Ecuador se dejó meter en el conflicto colombiano primero con la Base de Manta y luego con el Plan Colombia que confluyen en otras aristas como la dolarización de la economía de su país y el TLC. ¿Teniendo estos antecedentes, se podría decir que Ecuador esta dentro del esquema del eje Bogotá-Washington?

Ante todo el Plan Colombia es un plan que se planificó y se desarrolló en función de involucrar a los países vecinos de Colombia. En segundo término, la entrega de la Base de Manta como parte de ese plan fue muy mal negociada por parte del Ecuador, pero hay un convenio y debemos respetarlo. Ahora, el problema grave que tenemos en el Ecuador es que nuestro país no limita con Colombia sino que limita con las FARC, esta es una afirmación que parece muy dura, pero es la realidad. El Ejército colombiano no tiene ni siquiera la mitad del número de hombres que tenemos nosotros en la frontera y Ecuador no recibe sino una miseria de ayuda norteamericana. El costo que le representa al Estado ecuatoriano mantener más de diez mil hombres en la zona fronteriza es muy oneroso y con la política del gobierno colombiano en este momento estamos viendo que obligadamente la gente de las FARC se va a meter más en el Ecuador. Tenemos poblaciones que son sitios de descanso de la guerrilla, poblaciones que ya se han acostumbrado a vivir económicamente de los guerrilleros que llegan pacíficamente. El Ecuador, entonces, está involucrado en el conflicto de Colombia, pero tiene que mantenerse aislado, de ahí las declaraciones de nuestro Ministro de Defensa, en el sentido de que nosotros no tenemos porqué calificarlos de terroristas a los guerrilleros de las FARC dado que no actúan como tales en nuestro territorio.

¿Cómo analiza el proceso electoral que se avecina para el próximo año en Ecuador?

Creo que los partidos políticos tradicionales están muy apocados en Ecuador, estos populismos que han surgido los tienen muy debilitados, sin embargo están haciendo su planificación para lanzar candidatos y ya hay posibles aspirantes presidenciales como el alcalde de Quito, Paco Moncayo, o el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot. Lo que sucede es que para partidos políticos organizados como los de ellos: la Izquierda Democrática y el Partido Social Cristiano, no conviene tan pronto mostrar sus cartas y su estrategia. De los que se han lanzado a la palestra le puedo decir que León Roldós es candidato de hace algunos años y lo seguirá siendo y el ex ministro Correa es un muchacho muy emotivo que se ha lanzado pero no creo que tenga futuro.

fsarellano@cronicon.net